Consta de un muro de 11 kilómetros con controles Ariel Sharon dio ayer el visto bueno a un plan del Ejército que prevé la creación de una «muralla invisible» en torno a Jerusalén con el fin de aislar la ciudad santa del resto de Cisjordania y evitar de esta manera los atentados suicidas que cometen los fundamentalistas en lo que Israel considera su capital.
29 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El polémico plan lo ha elaborado el general Uzi Dayan en colaboración con la Policía israelí y, según Sharon, es «un elemento esencial para dar seguridad a Jerusalén». El primer ministro ha pedido a Dayan que haga algunas correcciones para que el plan sea presentado cuanto antes al gabinete de seguridad para su aprobación. Se trata de un plan que ya fue analizado por el Gobierno en una ocasión, aunque entonces fue objeto de numerosas críticas, tanto por su elevado coste como por motivos políticos. Algunos ministros israelíes temen que la puesta en práctica implique una división física de los dos sectores de Jerusalén. Pero el último atentado suicida en el centro de la ciudad, el domingo pasado, ha reabierto el debate y la oposición al plan es cada vez más débil. El proyecto contempla la creación de una muralla de 11 kilómetros entre Jerusalén oriental y occidental, el establecimiento de controles entre los dos sectores, cámaras de video y la introducción de nuevas tecnologías como sensores de calor y equipos de visión nocturna, así como numerosas patrullas. El alcalde judío de Jerusalén, Ehud Olmert, puntualizó que ni él ni Sharon autorizarán nunca la creación de una muralla visible entre los dos sectores. Esto implica que no habrá una separación física aunque sí que habrá separación en la práctica.