Los argentinos volvieron a hacer largas colas en bancos y casas de cambio para comprar dólares ante la incertidumbre que provoca el anuncio de un nuevo programa económico que el sábado hará el Gobierno y que ayer analizaba una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI). Mientras los miembros del FMI deciden si aprueban el plan de Duhalde y destraban así una nueva ayuda especial para Argentina, los porteños vivieron otra jornada cargada de protestas. Ataques a bancos, cortes de calles, marchas al Banco Nación y al Ministerio de Economía, todo ello para reclamar la devolución de los ahorros en la moneda en la que fueron ingresados. A ello se sumó otra convocatoria para realizar mañana un nuevo cacerolazo nacional. La Policía Federal, por orden de la jueza María Servini de Cubría, que investiga la fuga de capitales (70 millones de dólares de depósitos bancarios) durante el corralito realizó ayer un registro en el Banco General de Negocios. La magistrada señaló que podría tomarle declaración indagatoria al ex-ministro Domingo Cavallo. Añadió que hay 120 personas sospechosas.