De caza por un bocado en Argentina

DIEGO CALDENTEY Servicio especial BUENOS AIRES

INTERNACIONAL

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Un camión con 22 vacas sufrió un accidente en Rosario y los lugareños se lanzaron a la captura y reparto de las reses

26 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La profunda crisis social y económica en Argentina suele mostrar las caras e imágenes más duras que se registran día tras día. Pero la mayoría de los argentinos han observado en las últimas horas, consternados y estupefactos, un hecho que no es más que el reflejo contundente y lapidario del hambre que padece gran parte de la población. En Rosario, la tercera ciudad en número de habitantes del país, donde residen más de un millón de personas, un camión cargado con 22 cabezas de ganado vacuno volcó el pasado sábado al sur de la ciudad. Allí reside el estrato más empobrecido de la localidad, situada a 322 kilómetros de la capital. En cuestión de segundos, tras el accidente por un fallo en el vehículo que transportaba los animales, la zona se transformó en un hervidero de vecinos, hambrientos y harapientos. El operativo policial se reforzó, debido a que la gente seguía llegando desesperada en busca de un trozo de carne. Los vecinos de los humildes poblados cercanos se concentraron en torno al camión volcado. Cerca de un millar de personas persiguieron a las vacas por las calles, y las sacrificaron allí mismo, para después trocearlas, ante la mirada pasiva de la policía. Las brutales escenas se sucedieron casi hasta el atardecer. Niños huyendo de la multitud, con trozos de carne recién arrancados, adolescentes descalzos, con torsos desnudos y cuchillos de cocina, para cortar algo en cuestión de minutos, y los cadáveres de los animales sobre descampados. Además, se produjeron algunos forcejeos y hubo hasta un amago de descomunal gresca entre los moradores de los barrios de Las Flores y La Granada, que se disputaban varias piezas de uno de los animales recién sacrificados. Otros vecinos prefirieron cargar en vehículos a las pocas vacas que seguían vivas y llevarlas a casa. No hubo detenidos. No se trató de un saqueo, pues el dueño del camión autorizó a coger parte del pastel a los vecinos. Por otra parte, las casas de cambio abrieron ayer sus puertas con una cotización del dólar de 3,60 pesos por unidad. El día anterior, había rozado los cuatro pesos. El Ejecutivo de Eduardo Duhalde no pudo desmentir su gran preocupación por el hecho.