Jenín, un horror inimaginable

AGENCIAS RAMALA

INTERNACIONAL

C. SIMON / L. PITARAKIS

Israel permitió ayer la entrada en lo que hasta hace unas dos semanas era el campo de refugiados de Jenín y que ahora sólo es un montón de escombros. El enviado de la ONU, Terje Larsen, describió la escena como «tan impactante que supera lo imaginable» y constató que allí hubo una «auténtica masacre».

18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los palestinos pudieron remover ayer las ruinas y cinco personas, entre ellos dos niños y una mujer, fueron rescatadas con vida tras cuatro días enterrados. Se cree que hay más atrapados, pero faltan medios para rescatarlos. Nadie conoce con certeza el número de muertos, pero se habla de «centenares». Israel sólo reconoce 45. Viviendas pulverizadas por excavadoras y edificios derrumbados hasta los cimientos es el trágico panorama que presenció el enviado especial de la ONU. «Parece como si la zona hubiera sufrido un terremoto, y se siente un continuo hedor de muerte», afirmó consternado. Larsen, que pudo ver también los restos de uno de los 14 muertos recobrados ayer, los de un niño de 12 años, agregó: «Evidentemente aquí hay muchísimos más cadáveres». Indignado por la actitud del Ejército israelí, que prohibió el acceso de ambulancias durante once días, Larsen se lamentó de las vidas que podrían haberse salvado. «Es moralmente repugnante que no dejara entrar a organismos internacionales, que tal vez hubieran podido salvar a heridos», agregó. La Cruz Roja y la Media Luna han pedido la ayuda internacional para desescombrar Jenín y localizar supervivientes y muertos. Israel ha asegurado que se retirará del campo de aquí al lunes, pero para entonces será demasiado tarde para los vivos que hayan podido quedar bajo sus casas. «Creo que es absolutamente inaceptable, algo nunca oído, que una potencia ocupante mantenga el estado de sitio y haga sufrir a los civiles día tras día», se lamentó Larsen. Además de los catorce cadáveres recobrados ayer, otros 20 llegaron al hospital, según Javier Zúñiga, miembro de Amnistía Internacional. «Creo que puedo hablar en nombre de toda la delegación de la ONU y decir que estamos conmocionados», decía Larsen mientras recorría el centro del campo de refugiados. «Estas cosas no sólo atentan contra los palestinos sino también contra los israelíes, porque lo único que fomenta es más terrorismo», concluyó Larsen, que enviará un informe a Kofi Annan.