Duhalde dice que los bancos abrirán esta semana y que «sea lo que Dios quiera»

SERVICIO ESPECIAL BUENOS AIRES

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El Parlamento debería aprobar previamente la conversión de los depósitos en bonos públicos El presidente argentino, Eduardo Duhalde, afirmó ayer que si el Parlamento no aprueba esta semana la ley que convierte los depósitos en bonos públicos, los bancos tendrán que abrir sus puertas de todos modos «y que sea lo que Dios quiera». «La situación la conocemos. Hay mucha más gente que quiere cobrar que dinero hay en los bancos», declaró Duhalde.

22 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El jefe del Estado anunció que el proyecto de ley que establece la conversión de los depósitos de los ahorradores en bonos públicos fue remitido al Congreso, y dijo que la intención del Gobierno es que se levante rápidamente la interrupción por tiempo indefinido de la actividad cambiaria y bancaria que rige desde ayer. Duhalde señaló que ha dialogado con los presidentes de las dos cámaras parlamentarias para que la iniciativa sea aprobada lo más rápido posible. El cierre de los bancos y casas de cambios fue ordenado el pasado viernes y se mantendrá hasta que el Parlamento adopte un paquete de leyes que incluye un canje de bonos públicos por los millonarios depósitos que retienen los bancos por el corralito, como se llama a las restricciones financieras vigentes desde diciembre. Fuentes oficiales consideraron que los bancos y los mercados permanecerán cerrados hasta el jueves, pero legisladores de fuerzas políticas mayoritarias advirtieron de que se tomarán el tiempo que sea necesario para analizar las leyes. De tres a diez años Duhalde afirmó que el Estado «no dará» un solo bono que no sea por su propia deuda, y dijo que los bancos «van a tener que estar de acuerdo» con las leyes que apruebe el Parlamento en materia económica y financiera. «Aquí no puede salir favorecido nadie», añadió. Además, destacó que el Gobierno «no tiene la facultad» para exigir a los bancos extranjeros presentes en Argentina que «devuelvan el dinero» a los ahorradores ya que «responden a sus casas matrices». El plan enviado al Parlamento prevé el canje de unos 45.000 millones de dólares (50.560 millones de euros) en depósitos en moneda nacional y estadounidense retenidos en los bancos por bonos del Estado pagaderos en plazos que van de tres a diez años. La operación supondrá un enorme intercambio de deudas entre los bancos y el Estado argentino, que pasará a ser el deudor de cientos de miles de ahorradores después de que en diciembre pasado suspendiera los pagos de sus obligaciones con el exterior (90.957 millones de dólares). Según datos oficiales, en los últimos 30 días salieron de los bancos 1.007 millones de dólares, de los que el 40% correspondió a fallos judiciales que permitieron el rescate de fondos atrapados en el corralito.