PERFIL
26 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Roberto Lavagna siguió el derrumbe económico de su país desde una residencia señorial en Bruselas. Tres años antes, Fernando de la Rúa lo había designado embajador de Argentina ante la Unión Europea, cuando todavía costaba imaginar la magnitud de la crisis. Cuando asuma el cargo de ministro de Economía, deberá probar si su receta liberal heterodoxa puede encarrilar Argentina. No dudó en subirse al primer avión rumbo a Buenos Aires para aceptar, a los 60 años, el cargo más importante de su larga carrera en la función pública, que apenas se interrumpió pese a los drásticos cambios de color político de los últimos 30 años. Siempre fue peronista, pero se las arregló para desarrollar un perfil técnico, que encajó en ejecutivos dispares, desde Perón a De la Rúa, pasando por el de Raúl Alfonsín. Sólo con Menem no congenió. Fue el principal negociador en la creación de Mercosur (1991) y a él se debe el Plan Austral (1985), un tipo de cambio fijo tendiente a contener los precios, que dio resultados dos años.