El ministro del Interior argentino, Jorge Matzkin, admitió ayer que en la reunión que el presidente Eduardo Duhalde mantendrá el lunes con gobernadores del partido peronista se analizará la fecha de las próximas elecciones, a fin de adoptar una decisión que esté más de acuerdo con el pensamiento generalizado de la sociedad. Un reciente sondeo de la consultora Gallup reveló que el 82% de los argentinos quiere elecciones anticipadas para renovar todos los cargos públicos. Otras encuestas marcan cifras similares de descontento con el Gobierno y con la clase política en general. Con sus declaraciones, Matzkin no sólo consideró la posibilidad de que se adelanten los comicios (fijados para septiembre de 2003), sino que entró en directa contradicción con el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, que horas antes negó terminantemente la posibilidad de que Duhalde termine su mandato antes de lo previsto. Atanasof había dicho que adelantar «las elecciones no es siquiera una hipótesis». Matzkin, en cambio, señaló: «Es cierto que hay alternativas posibles, hay estudios, hay trabajos que abonan la idea de que haya elecciones para todos».