Duhalde se acerca al FMI al derogar la ley de subversión

SERVICIO ESPECIAL BUENOS AIRES

INTERNACIONAL

Queda pendiente que las provincias reduzcan su déficit fiscal un 60% El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, superó el jueves con apuros una prueba de fuego para su Gobierno al lograr del Parlamento la anulación de la Ley de Subversión Económica (LSE), repudiada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Le falta cumplir con otra exigencia del FMI, la ratificación del compromiso asumido por las provincias para reducir el 60% del déficit fiscal.

31 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Eduardo Duhalde ligó la suerte de su Gobierno a la derogación de la LSE, una figura penal por la que estaban encausados banqueros y empresarios acusados de delitos económicos, y hasta llegó a amenazar el lunes con su renuncia en caso de que el proyecto fuera rechazado. La derogación fue aprobada por el Senado gracias al voto doble del presidente de la Cámara alta, el peronista Juan Carlos Maqueda, quien inclinó la balanza tras un empate y la polémica retirada de la diputada de la oposición Amanda Isidori, cuyo voto contrario hubiera sido un duro revés para Duhalde. Isidori se fue del pleno después de que sus compañeros de grupo, quienes también colaboraron para abrir el debate, hicieran encendidos discursos contra la «impunidad» que se consagraría en beneficio de banqueros acusados de subversión. Para el presidente, es imprescindible atender la exigencia del FMI para lograr su ayuda financiera. La crisis es tal que unos 122.500 comercios minoristas cerraron sus puertas en los primeros cinco meses del año y el número de parados en el sector es de 330.750 personas.