Una avioneta obliga a desalojar la Casa Blanca por primera vez desde el 11-S
INTERNACIONAL
El presidente, que se encontraba allí con su esposa, no fue informado del incidente hasta el día siguiente Fueron sólo quince minutos pero bastaron para resucitar a todos los fantasmas del 11-S. La Casa Blanca fue evacuada el miércoles por la tarde tras la intromisión de una pequeña avioneta comercial en su espacio aéreo. El piloto, que llegó a acercarse a seis kilómetros de la residencia presidencial, cuando el límite está en 22, resultó ser un hombre inofensivo que intentaba evitar el mal tiempo con su maniobra de aproximación. Sin embargo, durante esos quince minutos cundió la alarma en Washington. El incidente ocurrió sólo horas después de que la Reserva Federal también hubiera der ser evacuada por la presencia de un paquete sospechoso.
20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.«¡Todo el mundo fuera! ¡El servicio secreto dice que desalojemos el edificio!». Un miembro de la Casa Blanca corría nervioso con estas palabras en la boca por los pasillos del edificio. Eran las ocho de la tarde del miércoles (madrugada de ayer en España), y toda la prensa norteamericana estaba reunida allí a la espera de unas declaraciones de George W. Bush, que acababa de regresar de un acto para recaudar fondos para el Partido Republicano. La culpa del caos que se apoderaba de la Casa Blanca la tenía una avioneta Cessna 182 que se había acercado demasiado a la residencia presidencial. Escoltada por F-16 Después de que violara el espacio aéreo que protege el edificio, sin contactar con el aeropuerto de Washington ni con los controladores aéreos, los Servicios Secretos y el FBI fueron alertados. También acudieron a su encuentro F-16 de las Fuerza Aérea, que se situaron junto a la avioneta y la escoltaron hasta que aterrizó en el aeropuerto de Richmond (Virginia). Allí, el piloto y el pasajero que viajaban en él fueron interrogados y el aparato fue registrado concienzudamente, pero no se encontró ningún indicio de amenaza. «Fue un error de navegación», aseguró Lawrence Barry, del FBI, quien confirmó que no se tomarían represalias legales contra el piloto, cuya identidad no ha sido revelada. Mientras esto ocurría en el aire, en tierra la Casa Blanca quedaba casi vacía. Sin embargo, sorprendentemente, según confirmó ayer el portavoz presidencial Ari Fleischer, el presidente y su esposa, Laura, no llegaron a ser evacuados porque «la situación no llegó a ser tan grave como para sacarles de allí o informarles de los sucedido». Fleischer dijo que Bush no supo de lo ocurrido hasta ayer. Esta es la primera vez desde el 11 de septiembre que la Casa Blanca recibe una orden de evacuación. La noticia causó un gran impacto en Washington, Especialmente porque horas antes ya se había desalojado la Reserva Federal a causa de un paquete sospechoso que al final resultó ser inofensivo.