Al menos diez personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad, al explosionar ayer una bomba en un salón de exhibición de vídeos de la ciudad de Khost, al sureste de Afganistán. Es el tercer atentado que sufre el país asiático en cuatro días. El pasado jueves un coche bomba causó 26 muertos y 150 heridos en Kabul, y el presidente Hamid Karzai salió ileso de un atentado en Kandahar. La explosión ocurrió cuando varias decenas de personas se encontraban en el interior del local viendo una película. La región de Khost es escenario frecuente de luchas entre los diferentes clanes pastunes. Limítrofe con Pakistán, es además una de las áreas del país donde las tropas estadounidenses buscan depósitos de municiones y armas como parte de su campaña de acoso a Al Qaida y talibanes Durante una breve escala técnica en Alemania de camino a EE. UU., Karzai reconoció que teme más atentados en su país.