Corea del Norte admite que cuenta con un programa de armas atómicas
INTERNACIONAL
Bush considera esta crisis diferente de la de Bagdad y cree que hay que solucionarla por vía diplomática -Washington congela los contactos y la ayuda económica al país asiático
17 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.EE.?UU. se ha encontrado sin quererlo con un nuevo frente en su lucha contra el eje del mal , tras el anuncio por parte de Corea del Norte de que desarrolla desde hace años un programa nuclear secreto. En un tono muy diferente al que mantiene con Irak, la reacción de Washington fue comedida y apostó por una solución diplomática, pese a que incluye a esos dos países junto con Irán en los regímenes del mal. La confesión norcoreana fue hecha sorpresivamente al secretario de Estado adjunto para Asuntos Asiáticos, James Kelly, durante su visita a principios de mes. «Mire, su presidente nos llama parte del eje del mal, sus tropas están desplegadas en nuestra península... ¡Por supuesto que tenemos un programa nuclear!», espetó un funcionario norcoreano a Kelly, según la frase reproducida por la CNN de fuentes del Gobierno. Un frente no deseable El presidente George W. Bush calificó la noticia de «preocupante y aleccionadora», a través del portavoz, Scott Maclellan. Sin embargo, también confirmó que se trata de un caso diferente al de Irak y que por lo tanto se tratará de forma «diferente». En forma similar se manifestó el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, quien a preguntas de la prensa a si se enviará inspectores de armas a Corea del Norte, dijo: «¿Qué vamos a inspeccionar si ellos ni siquiera lo niegan?». «Corea del Norte es claramente un país opresivo que mata a su pueblo de hambre, pero se trata de regiones y situaciones diferentes (con Irak). Hay que buscar una solución pacífica», dijo MaClellan. Buscando ese objetivo, Bush ha enviado a sus hombres a Europa y Rusia, a la vez que mantiene contactos con Corea del Sur y Japón. Además, Bush se reunirá el día 25 en el rancho tejano de Crawford con su colega chino, Jiang Zemin. Según The Washington Post , en privado funcionarios de la Casa Blanca dijeron que «deberíamos ir a la guerra, pero el presidente no necesita otra crisis». La otra crisis es, por supuesto, Irak. Para el portavoz, Sean McCormack, la revelación norcoreana es «una grave violación de los acuerdos de 1994», para Pyongyang es una anulación de los mismos. El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, ya confirmó que la ayuda económica destinada a Corea del Norte será cancelada. Según una fuente de la Casa Blanca, Corea del Norte ha reconocido además tener armas «más poderosas», algo que se interpreta como armas químicas y biológicas. Aunque las mismas fuentes lo dudan.