La lucha contra el terrorismo desata la persecución de todos los chechenos
INTERNACIONAL
Rusia dio ayer el portazo a un fin político de la guerra de Chechenia y tendió un largo lazo para la caza de terroristas en Moscú y otras ciudades. La medida ha provocado denuncias de persecución étnica de oriundos de esa región del Cáucaso. El presidente Vladímir Putin llamó además a los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) a unirse en torno a Rusia para luchar juntos contra el terrorismo internacional. «Cada uno por su cuenta» no podremos «erradicar el terrorismo» en la CEI, alertó Putin en una reunión en el Kremlin del Consejo de Seguridad. El Ejército ha lanzado operaciones de limpieza en la región secesionsita, y los ministerios del Interior y Seguridad pusieron en marcha en todo el país registros de chechenos y de otros oriundos del Cáucaso para detener a posibles cómplices del comando suicida. El alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, prometió que no habrá ninguna persecución de los originales del Cáucaso, pero las televisiones mostraron imágenes de comisarías repletas de personas detenidas y sometidas a rigurosos interrogatorios para descubrir posibles vínculos extremistas. Trato vejatorio La autoridad pro rusa de Chechenia denunció que tras el atentado en Moscú se han recibido quejas desde muchas regiones y ciudades de Rusia sobre el trato vejatorio a que son sometidos los chechenos étnicos por parte de la policía. Un alto funcionario de esta Administración señaló a Interfax que chechenos residentes en ciudades como Omsk, Ulianovsk, Voronezh, Kostromá, Volgogrado y Moscú han dado cuenta de muchas detenciones arbitrarias tras la toma de rehenes en la capital. Aslanbek Aslajánov, diputado checheno en la Duma rusa, había denunciado hace ya dos días que la Policía tomaba huellas dactilares de los ciudadanos de esa etnia detenidos. «La toma de los rehenes asestó un durísimo golpe a las fuerzas que abogan por un diálogo político» dentro del Kremlin, opinó Ruslán Jasbulátov, el presidente del primer Parlamento ruso, de origen checheno. La primera rueda de prensa oficial sobre el asalto y la polémica operación de rescate ha dejado claro el objetivo del Kremlin de sellar la muerte política de Aslán Masjádov, el presidente checheno al que Moscú dejó de reconocer como tal hace ya tres años. «El ala política y el ala militar de los terroristas actuaron al unísono» en el ataque al teatro Dubrovka, aseguró Serguéi Yastrzhembski, portavoz de Putin. Yastrzhembski vinculó el atentado al reciente Congreso Mundial Checheno en Dinamarca , y dijo que «la tragedia ha asestado un duro golpe a los restos del prestigio» que Masjádov conservaba «fuera de las fronteras de Rusia».