«Comparada con Evita Perón, soy una novicia y ella una santa»

La Voz

INTERNACIONAL

Es un torbellino de baja estatura y gran energía, que trata de emular en Tucumán a la mujer de Perón y habla de sí misma como si fuera una ministra

14 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Por favor, no me haga fotos así», pide Hilda González de Duhalde, Chiche , de 55 años y madre de cinco hijos. Va correctamente vestida, con pantalones, pocas joyas y aires de luchadora social, pero se ha sentado en el sillón oficial del gobernador de Tucumán, sobre quien se rumorea que va a ser destituido por su marido, Eduardo Duhalde, presidente de la República Argentina. _¿Por qué mueren de hambre los niños en Argentina? _No mueren por hambre, sino porque la pobreza se ha vuelto indigna. Estamos saliendo de un modelo económico que generó exclusión. Este país era maravilloso. El trabajador participaba en un 45% en la riqueza nacional. Desde la llegada de los militares, en la mitad de los años setenta, se fue destruyendo la industria nacional. Los obreros se convirtieron en indigentes. _Y se hundió la clase media. _Sí. Era una clase media pujante que nos diferenciaba del resto de Latinoamérica. Y los indigentes quedaron excluidos del trabajo, de la salud y de la educación. Todo esto se sumó a la idea de que el Estado no debía estar presente, pues el mercado se bastaba para derramar bienestar. _Pero, ¿a qué obedece la mortalidad infantil por desnutrición en un país como éste? Usted misma dice eso de que si se lanza una semilla, surgen frutos al poco tiempo. _Es cierto eso. Los niños que mueren están muy alejados de los servicios de salud. Sus madres han sido desnutridas. Sufren dificultades intelectuales y generan desnutridos a los que no saben curar. Lo único que tengo como orgullo es que me he dedicado toda la vida a trabajar contra la mortalidad infantil. He escrito dos libros, hablando de que éstas son muertes absolutamente evitables. Y armé en la provincia de Buenos Aires una red de mujeres que desde el barrio detectaban a las familias con dificultades, para que el Estado las ayudara. _Las célebres «manzaneras». _Sí. Éramos tildados de populistas, de clientelistas... Fue una red maravillosa. Hizo que en la provincia de Buenos Aires descendiera la mortalidad infantil un punto por año, lo que significa evitar quinientas muertes anuales. _La importancia que se le da ahora a los casos de desnutrición, ¿no está relacionada con la disputa entre Carlos Menem y su marido o el vencimiento del préstamo con el Banco Mundial? _No tiene nada que ver, emerge porque los medios de comunicación decidieron iluminarlo. Se enteraron de que tenemos desnutridos. Es un problema viejo, en el que más que una gran inversión, lo fundamental es la capacidad de detectar lo que sucede. _¿Por qué lidera el operativo Rescate en la provincia de Tucumán? _Estamos mirando casa por casa. No les vamos a salvar la vida seguramente a algunos niños que van a morir todavía, por su estado avanzado de desnutrición. Tenemos que cortar este proceso. Por eso vengo todas las semanas aquí. _Con el operativo Rescate, ¿se acerca usted a su admirada Evita Perón? _Yo siempre digo que Evita hay una sola. Es como decir que muchas mujeres religiosas pueden compararse con la madre Teresa de Calcuta. No se puede comparar ninguna. Lo mismo pienso en relación con Evita. Es incomparable. _¿Sería usted una novicia al lado de una santa? _Obviamente. Yo soy nada más que una mujer que tiene una vocación social.