Eduardo Duhalde se suma al plan «hambre cero» de Lula

La Voz REDACCIÓN | AGENCIAS

INTERNACIONAL

Dice que Brasil y Argentina deben crear un nuevo modelo económico El presidente confía en el «enorme potencial productivo» de ambos países

04 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, se sumó ayer al plan hambre cero del nuevo mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien se propone trabajar en conjunto para crear «un nuevo modelo económico». «La tarea más importante hoy de Argentina y Brasil (los socios mayores del Mercosur), es mostrar al mundo que para salir de la crisis tenemos que trabajar juntos y construir juntos un nuevo modelo económico», destacó. En su habitual alocución por la estatal Radio Nacional, Duhalde elogió el plan hambre cero anunciado por su homólogo de Brasil, con quien se reunirá el día 14 a agenda abierta, aunque la reunión estará dominada por asuntos relacionados con el Mercosur. El presidente argentino hizo una reseña de lo que definió como «problemas estructurales» comunes que afrontan su país y Brasil tras haber «sufrido las políticas neoliberales en los años 80 y 90: abultada deuda exterior y altos índices de desempleo, de pobreza y de desnutrición infantil». No obstante, dijo que esos problemas pueden superarse por el «enorme potencial productivo» de ambas naciones, tras lo cual enfatizó que argentinos y brasileños también tienen que «trabajar juntos para desterrar el hambre». Desnutrición infantil Argentina, que experimenta un leve repunte de su economía tras cuatro años y medio de profunda recesión, ha sido sacudida en los últimos dos meses por la muerte por enfermedades relacionadas con la desnutrición de decenas de niños en sus empobrecidas provincias del norte, sobre todo Tucumán. En su programa de radio, Duhalde insistió en el tema de la desnutrición infantil al elogiar al Parlamento argentino que, el 27 de diciembre, aprobó una proyecto de ley denominado el hambre más urgente , por el cual se busca alimentar a unos 2,3 millones de niños de familias indigentes. En virtud de esa ley, se destinarán a alimentación mil millones de pesos (unos 300 millones de euros) por año, que serán administrados por Cáritas y otras organizaciones no gubernamentales de asistencia social.