Protestas en Gran Bretaña por la ejecución de un británico en Tejas
INTERNACIONAL
La ejecución del británico Jackie Elliott, ocurrida el martes por la noche en Tejas (EE.UU.) pese a la campaña emprendida en el Reino Unido para lograr su indulto, causó ayer protestas de políticos y defensores de derechos humanos en este país. Elliott, de 42 años, fue ejecutado mediante una inyección letal, sin que se le hubieran practicado las pruebas de ADN que reclamaban su familia y sus abogados. El británico llevaba 16 años en el corredor de la muerte de Tejas acusado de la violación y asesinato de una mujer de 19 años en 1986, pero siempre mantuvo su inocencia. Amnistía Internacional y la organización contra la pena de muerte del Reino Unido celebraron el martes por la noche en Londres una vigilia de protesta por la ejecución . El ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, también había escrito al gobernador de Tejas, Rick Perry, para pedirle que conmutase la sentencia de Elliott por la cadena perpetua. También el martes por la noche fue ejecutado en Misuri (EE.UU.) Kennedy Kenly, de 42 años, condenado por el asesinato en 1984 de una mujer. Por otra parte, el Tribunal Penal Internacional (TPI) ordenó ayer a Estados Unidos que detenga temporalmente la ejecución de 3 de los 51 mexicanos condenados a muerte en ese país. Se trata de César Roberto Reyna, Roberto Moreno Ramos y Osvaldo Torres Aguilera, que corrían riesgo de ser ejecutados «de forma inminente», según los jueces. El Tribunal no vio necesidad de ordenar la detención de las otras condenas, ya que «las fechas de ejecuciones no están fijadas», dijo el juez Gilbert Guillaume, presidente del TPI, el más alto órgano judicial de la ONU, formado por 15 jueces.