Rusia y China recibieron a principios de semana el borrador del proyecto franco-alemán para su estudio -Ideado por Alemania, el plan empezó a diseñarse a principios de año
08 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Alemania y Francia, los dos países que fueron calificados despectivamente como la «vieja Europa» por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, por intentar impedir una guerra contra Irak, han puesto en marcha una extraordinaria ofensiva diplomática que tiene como fin «invadir» Irak con cascos azules de la ONU, para facilitar el trabajo de los inspectores y acelerar el desarme del régimen de Sadam Huseín. El plan, que está siendo estudiado en Rusia y China, debe contar con la luz verde del propio Sadam y ser aprobado por el Consejo de Seguridad para que los soldados de las Naciones Unidas puedan llevar cabo su tarea, que evitaría una peligrosa guerra en ese país. Operación Mirage Sendos borradores del proyecto secreto, que fue bautizado como operación Mirage, fueron enviados a Pekín y Moscú a comienzos de la semana pasada, con el propósito de buscar el apoyo de las dos potencias nucleares que tienen derecho a veto en el Consejo de Seguridad y que aun no han apoyado abiertamente los planes militares de Washington contra Irak según adelantó ayer el semanario Der Spiegel . Los expertos franceses y alemanes recibieron la orden de elaborar la operación Mirage a comienzos de año y, aunque los detalles finales aún no se conocen, ya es un hecho que el proyecto propone el envío de varios miles de cascos azules. La operación, en la cual también participaría Alemania, puede ser humillante para Sadam, pero el operativo no tiene la meta de derrocarlo, como es el deseo de George W. Bush. El plan franco-alemán propone, por primera vez, que los soldados de élite de diferentes naciones, lleven el casco de la ONU y su tarea sería asegurar militarmente el trabajo de los inspectores durante varios años. Los cascos azules tendrían libertad para moverse en todo el país y también para inspeccionar objetivos considerados como sospechosos. La propuesta franco-alemana también desea aprovechar el impresionante despliegue militar que ha realizado EE.?UU. en la región. La presencia de 150.000 soldados americanos serviría para convencer a Sadam de abrir su país a los cascos azules y también para ofrecer un eficaz manto de protección militar. El proyecto, que fue ideado en Berlín, comenzó a diseñarse bajo la convicción de que la posición alemana de oponerse a la guerra no era suficiente y podía estar condenada a un peligroso fracaso. Los detalles del plan han sido elaborados por altos funcionarios de la cancillería germana y el palacio del Elíseo. Las reacciones al plan -una copia también fue enviada a Grecia, que preside la Unión Europea-, según Der Spiegel , han sido positivas y recibió, incluso, una bendición divina: el viernes, cuando el Papa se reunió con el ministro de Exteriores alemán, Joschka Fischer.