La ONU pone fin a 13 años de embargo a Irak

Bábara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

STAN HONDA

La resolución reconoce la autoridad de Washington y Londres como fuerzas ocupantes Es una victoria para EE.UU., que logra que la ONU legalice su situación en el país.

22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El futuro de Irak quedó finalmente ayer dibujado en el horizonte diplomático tras la aprobación en el Consejo de Seguridad de la resolución copatrocinada por Estados Unidos, Gran Bretaña y España. Con catorce votos a favor y la ausencia de la votación de Siria, el documento pone fin a trece años de sanciones económicas y da a la coalición angloamericana amplios poderes para dirigir el país y su lucrativa industria petrolera. La votación por 14 a 0 ha sido una victoria para la Administración Bush, que legaliza su situación en Bagdad tras hacer algunas concesiones que abrieron la puerta a un papel independiente, aunque limitado, de la ONU y la posibilidad de la vuelta de los inspectores. EE.?UU. y Gran Bretaña han sido reconocidas por el Consejo como «fuerzas de ocupación», pero con mucha más autoridad de la prevista por la Convención de Ginebra. Los ocupantes serán a partir de ahora los encargados de supervisar las transacciones económicas de Irak, cuyos ingresos se destinarán a un Fondo de Desarrollo para la reconstrucción del país y que será supervisado por un Consejo Internacional Asesor y Supervisor, en el que colaborará también un representante especial de las Naciones Unidas que tendrá que ser nombrado en los próximos días por Kofi Annan. La modificación del papel inicial que le había sido otorgado al representante de la ONU ha sido clave para que China, Rusia, Francia y Alemania apoyarán una resolución que en un principio no tenía muchos visos de triunfar. El estatus de la ONU ante la reconstrucción ha pasado de ser puramente simbólico a obtener «un papel vital», según el texto. Sin embargo, sus responsabilidades básicas serán coordinar la ayuda humanitaria y la reconstrucción, promover el retorno de los refugiados y los derechos humanos y la instauración de responsables administrativos, jurídicos y policiales. Otro de los puntos que ha permitido la aprobación de la propuesta norteamericana es la posibilidad de que los inspectores de armas regresen a suelo iraquí, algo que aún no se ha decidido pero que se contempla como posible en el texto aprobado ayer. En la primera vez que pisa París desde la guerra, el secretario de Estado, Colin Powell, aplaudió la decisión gala de apoyar la propuesta y lo calificó como «un paso en la buena dirección», para que Francia y EE.UU. se reencuentren.