El Consejo de Seguridad no dio su apoyo al plan Baker Es la última oportunidad para que el Polisario y Marruecos lleguen a un acuerdo
30 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La situación en el Sáhara Occidental sigue en punto muerto. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer una resolución para prorrogar hasta el 31 de julio la presencia de las tropas de la ONU en dichos territorios, cuando España esté presidiendo el órgano decisorio de las Naciones Unidas. De este modo, Kofi Annan, que la semana pasada alentó al Consejo para que apoyase el llamado plan Baker, intenta darle la última oportunidad a Marruecos, Argelia y el Frente Polisario para que alcancen un acuerdo respecto al referéndum sobre el Sáhara Occidental. «Pido al Consejo que respalde el plan de paz. Es justo y equilibrado y, después de un período provisional de autogobierno, ofrece a los residentes del Sáhara Occidental una oportunidad de determinar su futuro», dice Annan en su informe. Sin embargo, el secretario general de la ONU no es optimista respecto a la situación de los territorios que España abandonó en 1975 y Marruecos se anexionó inmediatamente, provocando un conflicto con los saharauis, que buscaban la independencia de Marruecos. Referéndum En 1991, la ONU consiguió un alto el fuego entre las partes abriendo las puertas a un referéndum en el que los saharauis decidirían su independencia o la anexión a Marruecos. Pero, desde entonces, tras más de 500 millones de dólares invertidos, con una gran contribución española, no se ha conseguido que las partes aprueben el censo realizado por la ONU. El plan Baker prevé la celebración de un referéndum «no antes de cuatro años y no después de cinco», etapa en la que los territorios saharauis tendrán un plan de autodeterminación dentro de Marruecos. En ese primer referéndum votarían los incluidos en el censo de la ONU. Después habría una segunda votación que incluiría a los colonos marroquíes. Pero de momento, ni Marruecos ni el Frente Polisario han aceptado el plan Baker, algo que ha llevado a Annan a admitir la posibilidad de que la ONU abandone su papel de mediador. Por otro lado, el Consejo de Seguridad aprobó ayer el envío de 1.400 soldados al Congo para evitar que el conflicto que vive el país se transforme en una guerra civil. BARBARA CELIS D'AMICO (NUEVA YORK)xto