Malestar con Rumsfeld por nombrar jefe del Ejército a un general retirado

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El general Shinseki, jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, ya tiene sucesor. Pero, a pesar de las cábalas que indicaban que se trataría de un militar en activo, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld ha preferido a Peter J. Schumaker, un general retirado desde hace tres años y especialista en Operaciones Especiales. La decisión, que aún no ha sido confirmada oficialmente, ha generado cierto descontento en el Pentágono, según informaba ayer el diario The Washington Post , puesto que podría interpretarse como una falta de confianza hacia los actuales altos mandos del Ejército. «El movimiento de Rumsfeld se puede interpretar como un rechazo hacia todos los generales de tres y cuatro estrellas, diciéndoles entre líneas que ninguno de ellos está a la altura del puesto», aseguraba ayer en el diario norteamericano un alto cargo del Pentágono. Para Rumsfeld no ha sido fácil encontrar nuevo jefe para las Fuerzas Armadas. El general Franks, jefe del Comando Central, rechazó el puesto así como su segundo de a bordo, John Abizaid. Tampoco lo quiso John M. Keane, el subordinado de Shinseki y dados los múltiples conflictos que Rumsfeld ha tenido con los mandos militares durante el último año por sus diferentes planteamientos estratégicos, el secretario de Defensa ha optado por un hombre cuyo pasado militar cuadra bastante con los planteamientos de Rumsfeld. La carrera de Schumaker siempre ha estado vinculada a los servicios especiales, sobre todo a la Delta Force, una unidad especializada en contraterrorismo y muy poco transparente, lo que indica que Rumsfeld quiere potenciar fórmulas militares nada convencionales y no excesivamente aplaudidas entre los miembros del ejército tradicional.