Sharon ordena aplastar a Hamás y mata a otro líder, a su mujer y a sus dos hijos

C. Tristán CORRESPONSAL | TEL AVIV

INTERNACIONAL

Helicópteros Apache abatieron a tres personas que sacaban del coche en llamas al miliciano y su familia La organización islámica aconseja a los extranjeros que abandonen Israel.

12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La guerra abierta entre Israel y Hamás es un hecho. Horas después de que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, ordenara aplastar por todos los medios al grupo radical palestino, helicópteros israelíes lanzaron un ataque contra un dirigente de Hamás en Gaza, asesinando a siete personas -entre ellas dos niños- e hiriendo a más de cuarenta, en el tercer atentado de este tipo en apenas 24 horas, en los que han muerto 18 palestinos. La respuesta de la organización islámica no se quedó atrás: tras considerar el atentado del miércoles contra su líder Abdelaziz Rantisi como una «declaración de guerra», aconsejó ayer a los extranjeros que abandonen «la entidad sionista para preservar su seguridad». La nueva ola de violencia rompe la hoja de ruta , en un conflicto en el que el diálogo parece un lejano espejismo. Según testigos del ataque, Yaser Taha, un destacado dirigente del brazo armado de Hamás, la Brigadas Ezzedin al Qassam, circulaba en su automóvil -con su mujer y sus dos hijos, uno de tres años y otro también de corta edad- por una calle del norte de la ciudad de Gaza, cuando tres proyectiles lanzados desde dos helicópteros Apache impactaron en su vehículo, que se incendió. Decenas de transeúntes, que intentaban rescatarlos y sofocar el fuego, fueron atacados por uno nuevo misil, que mató a tres de ellos. Taha y su familia murieron carbonizados. «Polluelo sin plumas» Horas antes del ataque, el primero ministro israelí lanzó un pulso a EE.UU. -auténtico valedor de la hoja de ruta - al asegurar que continuaría combatiendo con todos sus medios al terrorismo, porque no puede esperar a que el Gobierno palestino se haga con el control de la situación. Un Sharon, que vuelve a su tradicional dialéctica agresiva, calificó al primer ministro palestino, Abu Mazen, de «polluelo sin plumas» al que «tendremos que ayudar hasta que le crezcan las plumas» y describió a los líderes palestinos como «llorones, que dejan al terrorismo operar desenfrenadamente». El ministro de Información palestino, Nabil Amro, calificó los insultos como «descripciones tontas» de alguien que no sabe buscar soluciones diplomáticas. Pero, lo cierto es que el Gobierno de Mazen se tambalea. Según su ministro de Exteriores, Nabil Shaat, la situación es tan difícil que ve la posibilidad que se disuelva el Ejecutivo palestino», tras pedir la intervención de EE.?UU. para evitar un baño de sangre.