EE.UU. se muestra dispuesto a ceder a la ONU el control en Irak

Joaquín Fernández CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

La única condición, que un norteamericano dirija las operaciones Los costes políticos y financieros de la posguerra en el país árabe motivan el cambio de postura.

29 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de obstinarse en guardar el control absoluto sobre el mando de la ocupación en Irak, parece que Washington está finalmente dando su brazo a torcer y estaría dispuesto a otorgar a Naciones Unidas un papel más relevante en el proceso de pacificación y reconstrucción del país. Enfrentada a un coste político y financiero creciente en Irak, la Administración de George W. Bush lleva meses tratando de convencer por todos los medios a socios vitales como Francia, Rusia, Alemania o India de que envíen tropas y ayuda al país árabe sin por ello tener que ceder el mando. Visto el poco caso obtenido, los altos funcionarios de la Casa Blanca han indicado por primera vez que estarían dispuestos a dejar la batuta a una fuerza multinacional responsabilidad de la ONU, eso sí, con la condición de que el jefe de la operación siga siendo un estadounidense. Richard Armitage, el subsecretario de Estado, ha sido el primero en difundir este cambio de postura, pero ha reiterado que aún se trata sólo de «una idea que se está explorando» en las negociaciones que el país mantiene con el Consejo de Seguridad de la ONU. Ya la semana pasada el secretario general del organismo, Kofi Annan, había sugerido que esa podría ser una opción viable de cara a lograr un mayor consenso en la reconstrucción iraquí. EE.UU. no ha tenido empacho en decir a los cuatro vientos que tenía un número creciente de socios en su campaña de Irak. Pero está claro que contar con el apoyo de países como Polonia, España, Portugal o Ecuador no ayuda mucho de cara a repartir la carga más pesada de la ocupación del país y las presiones ejercidas sobre Francia, Alemania, Rusia, India o Japón no han surtido el efecto deseado. Armitage se ha negado a ofrecer detalles sobre este cambio de timón y se ha limitado a decir que se trataría de «una fuerza multinacional liderada por la ONU» en la que «un estadounidense sería el comandante». Esto contradice las declaraciones del pasado lunes del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, quien dijo tajantemente que «no va a suceder» que las tropas de EE. UU. estén a las órdenes de la ONU. Si todo sigue el rumbo planteado, todo indica que tendrá que tragarse sus palabras.