Israel decide deportar a Arafat, cercado por el Ejército en su cuartel general
INTERNACIONAL
Israel resolvió ayer deportar al presidente palestino, Yaser Arafat, de la zona, aunque no lo hará por el momento debido a las presiones de EE.UU. En cualquier caso, el Gobierno de Ariel Sharon anunció su «compromiso» de obtener la «eliminación» del líder de la ANP que desde ayer, se encuentra cercado por el Ejército israelí en su residencia de la Mukata, en Ramala. La decisión, tomada en una reunión entre el primer ministro Ariel Sharon y los miembros del gabinete reducido para asuntos de seguridad, forma parte de la cadena de represalias que Israel piensa emprender por los dos atentados del pasado martes, en los que murieron 15 personas. La opción de expulsar a Arafat obedece a un planteamiento de los propios ministros, y que no ha contado con el apoyo del jefe de los servicios secretos, Avi Dichter. Otra de las represalias planteadas sugería una invasión masiva en Gaza como la que el Ejército llevó a cabo en Cisjordania en abril del 2002. La respuesta palestina no tardó en llegar. El ministro de Asuntos Exteriores, Nabil Shaath, afirmó ayer que la decisión del gabinete de seguridad israelí de expulsar al presidente de la Autoridad Palestina supone «una declaración de guerra». En medio de todo esto, ayer Arafat escupió a su candidato a ministro del Interior, Naser Yusuf, después de que éste le acusara de ser el causante del fracaso de la revolución palestina. «Todas las revoluciones en el mundo han tenido éxito, menos la palestina, y ha sido porque tú eres nuestro líder», dijo el ministro designado, una de las figuras clave en el nuevo Ejecutivo palestino.