Las escasas aportaciones limitan el éxito de la Conferencia de Donantes

agencias | redacción

INTERNACIONAL

Los opositores a la guerra han dejado claro que no darán dinero a fondo perdido Kofi Annan decidió en el último momento participar mañana en la apertura de la cita

21 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El éxito de la Conferencia de Donantes, que se celebrará mañana y el viernes en Madrid, es muy incierto. Estados Unidos y sus aliados tratarán de recaudar millones de dólares destinados a la reconstrucción de Irak, pero las fisuras políticas abiertas por la invasión del país árabe limitarán su éxito. Washington quiere dejar a un lado las divisiones causadas por usar la fuerza para derrocar a Sadam Huseín, y centrarse en la recuperación de la nación ocupada, pero los opositores a la guerra han dejado claro que no están dispuestos a perdonar, a pesar de la adopción por unanimidad de una resolución sobre Irak en el Consejo de Seguridad, la pasada semana. Esta aprobación ha hecho que en el último momento, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, partiera ayer rumbo a Madrid para abrir la cita. Las ayudas prometidas para la reconstrucción parecen estar lejos de los 56.000 millones de dólares necesarios, según el Banco Mundial. Con prudencia, el ministro de Economía, Rodrigo Rato, estimó que en Madrid podrán reunirse entre 15.000 y 20.000 millones de euros. Tres países influyentes como Alemania, Francia y Rusia ya han hecho saber que no harán ninguna contribución financiera. Italia y Turquía parece que seguirán el mismo camino. Ayer, el Kremlin reiteró su intención de invertir en Irak, sobre todo en el sector petrolero, pero añadió que no entregará dinero a fondo perdido porque considera que «actualmente no existen las debidas condiciones». Sólo el Reino Unido (900 millones de euros en dos años) y España (300 millones) han anunciado oficialmente que harán aportaciones nacionales significativas, las cuales se sumarán a los 200 millones de las arcas de la UE. La última contribución, y también la más importante ?tras los 20.300 millones de dólares prometidos por la Casa Blanca?, es la de Japón, que anunció que aportará 1.500 millones de dólares. Aún así, es menos de lo que esperaba George W. Bush. La ministra de Exteriores española, Ana Palacio, confió en que la conferencia recabe tantos o más fondos que la conferencia sobre Afganistán. Obviamente, las necesidades para la reconstrucción, la importancia de sus infraestructuras y su nivel de industrialización son difícilmente comparables. El Gobierno de Aznar confía en que la conferencia sea todo un éxito, pues le permitiría justificar su posición abiertamente proestadounidense en la crisis iraquí. El hecho de que Madrid haya sido elegida como sede de la conferencia se ve como una recompensa de Washington por el apoyo brindado.