El Ulster celebra hoy unos comicios claves para recuperar la autonomía

Manuel Allende CORRESPONSAL | LONDRES

INTERNACIONAL

PAUL FAITH

La campaña, marcada por las diferencias entre los grupos unionistas

25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Los norirlandeses llegan a las elecciones de hoy con la esperanza de ver a sus formaciones copar un mayor número de asientos en la Asamblea de Irlanda del Norte, pero también con la de recuperar la autonomía suspendida hace un año por Londres. Sin embargo, pueden ser testigos del fortalecimiento de los opositores al proceso de paz. A las elecciones concurren 20 formaciones y grupos políticos con un total de 256 candidatos para ocupar los 108 escaños de la Asamblea, tras una campaña protagonizada por las diferencias entre los partidos protestantes norirlandeses. En el campamento unionista, formado por bandos que apoyan y rechazan el Acuerdo de Paz de Viernes Santo, se puede dar un «voto cruzado», esto es, que muchos unionistas partidarios del proceso de paz ofrezcan su segunda o tercera preferencia de voto a las tendencias nacionalistas católicas moderadas, por ejemplo el SDLP (laborista socialdemócrata), para así poder salvaguardar el proceso de paz. Muchos unionistas acusan a David Trimble, del Partido Unionista del Ulster (UUP), de aceptar en la formación del Ejecutivo norirlandés a «terroristas» del Sinn Féin, formación republicana. Y si votantes del UUP apoyan al SDLP, otros muchos lo harán al Partido Unionista Democrático (DUP), que lidera el ortodoxo y enemigo del proceso de paz, reverendo Ian Paisley. El sustento de este «voto de castigo» a Trimble es la creencia de que si sigue cediendo terreno a los republicanos, el Ulster acabará siendo gobernado por Dublín. El peor escenario sería un UUP debilitado y un DUP fortalecido. Esta situación asfixiaría el proceso de paz para el Ulster.