Annan da largas a EE.UU. sobre el envío de un equipo asesor a Irak

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | N. YORK

INTERNACIONAL

Los chiíes exigen de nuevo elecciones, en la mayor marcha popular en Bagdad desde la caída de Huseín Necesita estudiarlo a fondo antes de decidir la vuelta de la ONU

19 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Estados Unidos comenzó ayer lo que promete ser una intensa ronda de negociaciones con las Naciones Unidas sobre el futuro político de Irak. Washington ha pedido a la ONU que regrese a Bagdad, pero Kofi Annan sólo dijo que lo estudiará. En un intento por ganarse el favor de la mayoría chií -que ayer volvió a demostrar su desacuerdo con el plan estadounidense para la transición con una multitudinaria manifestación en Bagdad, la mayor desde la caída de Sadam-, el administrador Paul Bremer y una delegación del Consejo de Gobierno iraquí solicitaron a la ONU «el envío de una misión técnica a Irak que asesore sobre la viabilidad de las elecciones o proponga alternativas». Sin embargo, el regreso de la organismo internacional sigue siendo una decisión difícil para Kofi Annan, quien retiró a su personal tras los atentados de agosto y septiembre. La falta de seguridad en un país donde el domingo otro atentado dejó 25 muertos, sigue siendo uno de los obstáculos más difíciles de salvar de cara al regreso de la ONU. No obstante, Annan dijo ayer que aún no había tomado ninguna decisión, ya que necesitaba discutir el tema «a fondo». Sin embargo, un optimista Bremer afirmó que «ha aceptado analizar la propuesta con urgencia así que esperamos que la ONU regrese cuanto antes». Manifestación Horas antes, enarbolando pancartas del imán iraní Jomeini y de sus líderes religiosos, los chiíes recorrieron Bagdad durante más de cuatro horas e hicieron un llamamiento a Annan: «Esta manifestación es un mensaje para recordar al secretario general la situación de sufrimiento que padecen los iraquíes y su derecho a celebrar elecciones libres, que son la base de la democracia» dijo Hisham al Awadi, representante del líder Alí Sistani. Temores Sistani quien exige elecciones directas inmediatas frente a la decisión norteamericana de designar un gobierno antes de acudir a las urnas. Estados Unidos considera que el país no está preparado para unos comicios, que según su plan deberían celebrarse como pronto en el 2005, pero al mismo tiempo teme que los chiíes provoquen una revolución si no se atienden sus peticiones. Esta comunidad religiosa fue una de los que más sufrió durante la era del suní Sadam, pero desaparecido el dictador han recobrado la fuerza que les da su número y además se sienten apoyados por sus vecinos de Irán