Annan insta a combatir la pobreza, eclipsada por la guerra antiterrorista

La Voz AGENCIAS | DAVOS

INTERNACIONAL

ALESSANDRO DELLA VALLE

Anuncia la celebración en junio de una cumbre en Nueva York sobre desarrollo y reequilibrio de ayudas Critica el fracaso de las negociaciones para liberalizar el comercio mundial

23 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, llamó ayer a un mayor compromiso empresarial para luchar contra la pobreza, ocultada por la crisis iraquí y la lucha antiterrorista, y a la comunidad internacional a no perder de vista las cuestiones de desarrollo y a un reajuste de sus políticas de ayuda, anunciando la celebración de una cumbre sobre este tema en Nueva York en junio. «Ya es hora de reequilibrar la agenda internacional» para centrarse en la ayuda a los países en desarrollo, afirmó Annan en un discurso ante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). Sin esto, el mundo podría «deslizarse de nuevo hacia una competición salvaje fundada en la ley de la jungla», advirtió. Asimismo, Annan dijo a los participantes que la seguridad internacional colectiva corría el riesgo de desintegrarse. Afirmó que los peligros no sólo se derivaban del terrorismo sino de la forma en que se estaba librando la guerra contra el terror. «El malestar ante la pobreza, las desigualdades y la marginación han alcanzado un nivel crítico», subrayó, pero recordó que «durante los dos últimos años, la guerra en Irak y otros acontecimientos han distraído peligrosamente nuestra atención» de esos objetivos fijados por la Asamblea de la ONU que deben cumplirse en el 2015. Además, denunció «una bajada de las inversiones en las regiones en desarrollo, que son las que más lo necesitan». Pero destacó que unas 1.200 empresas de setenta países se han adherido al compromiso de respetar los derechos humanos, las normas elementales de trabajo y cuestiones medioambientales. Sin embargo, criticó que a nivel político hayan fracasado las negociaciones para la liberalización del comercio mundial. Ayuda contra el terrorismo Por su parte, el ministro de Justicia estadounidense, John Ashcroft, reclamó ayuda internacional para la lucha contra el terrorismo y defendió la política de Bush en Irak. «Estados Unidos no es un agresor» y «no busca hacerse con territorios ni crearse un imperio», dijo, para añadir que «el presidente Bush es ante todo alguien que quiere la paz y respeta la libertad». El príncipe saudí Turki al Faisal al Saud, embajador en Londres, criticó a Al Qaida, de la que dijo que expropió el islam para aprovechar el sufrimiento de otros, y se preguntó por qué la ONU no ha logrado consensuar una definición de qué es terrorismo para plasmarla en una convención. El multimillonario George Soros criticó a Bush por intentar imponer la democracia en Irak por la vía militar, ya que ésta «sólo puede construirse desde dentro». «EE.UU. creyó que iba a llegar como liberador y se encontró con que le consideran una potencia ocupante»», dijo Soros, quien negó que Washington tenga «legitimidad para establecer un gobierno provisional». El jeque catarí Hamad bin Yasim bin Yabr Al-Thani coincidió con Soros, al igual que la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, quien además se mostró muy preocupada por el recorte de libertades civiles a causa de la guerra contra el terrorismo. En alusión a EE.UU. criticó los intentos de socavar el Tribunal Penal Internacional. Japón, segundo país financiero de la ONU por detrás de Estados Unidos, anunció ayer que desea reducir su contribución de aquí al 2007 para «reequilibrar» las cuotas. La aportación de los 191 Estados miembros se calcula cada tres años. Para el período 2004-2007, Tokio pagará el 19,5% del presupuesto de la ONU y EE.UU., el 22%. Éste es miembro permanente del Consejo de Seguridad. Japón reclama serlo.