Los ex inspectores de la ONU Blix y Butler también fueron espiados

Manuel Allende CORRESPONSAL | LONDRES

INTERNACIONAL

27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El escándalo de las escuchas telefónicas a la ONU se agradan. Su secretario general, Kofi Annan, no sería el único espiado, sino también los ex jefes de inspectores de desarme Hans Blix y Richard Butler. Mientras, ayer en Londres se sucedían las críticas contra la ex ministra Clare Short por haber declarado que Londres espió a Annan, la acusación más dura, curiosamente, procedía de otro ex ministro opuesto a la guerra de Irak: Robin Cook. Las conversaciones de Blix eran grabadas cada vez que entraba en Irak para verificar si el régimen de Sadam Huseín disponía de armas de destrucción masiva, según reveló ayer el periodista de la emisora australiana ABC, Andrew Fowler, que cita como fuente a los servicios secretos australianos, sin especificar más. «Las transcripciones se hacían llegar a EE.?UU., Australia, Canadá, el Reino Unido, y también a Nueva Zelanda», aseguró. Esta revelación coincide con las declaraciones al mismo medio del ex inspector y actual gobernador del estado australiano de Tasmania, Richard Butler, señalando que su teléfono fue intervenido cuando negociaba a finales de los años 90 con los jerarcas iraquíes. «Tenía toda la seguridad de que (mi teléfono) estaba siendo intervenido al menos por cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad, los estadounidenses, los británicos, los franceses y los rusos. No sé lo que harían los chinos», aseguró Butler. «¿Que cómo lo sabía? Porque aquellos que lo hacían venían a mí para enseñarme las grabaciones que habían hecho de otros, con la intención de ayudarme en mi trabajo», explicó. Para las llamadas confidenciales, tenía que salir de la sede de la ONU y dirigirse a un café o a un teléfono público de Central Park. «Estúpidos comentarios» El ministro australiano de Exteriores, Alexander Downer, manifestó que toda la controversia «es resultado de los estúpidos comentarios de Clare Short» y que ningún Gobierno revelaría cuestiones operativas de sus servicios secretos. Las revelaciones de Short, ex titular británica de Cooperación Internacional, fueron criticadas ayer por otro ex ministro que dimitió por el apoyo de Londres a la intervención militar en Irak. Cook, ex titular de Exteriores, escribió ayer en su columna semanal en The Independent , que «me sorprendería que el Reino Unido hubiera interceptado las llamadas de Kofi Annan». «Es parte de la agenda política de Clare, dañar al primer ministro (Tony Blair), pero lo que está haciendo es dañar al Gobierno y al partido (laborista) que le dio todos los privilegios de los que disfrutó». Por otro lado, la oposición conservadora pidió ayer a Blair que explique las «graves acusaciones» vertidas por Short ante la Cámara de los Comunes.