?ólo dos días de campaña presidencial en Estados Unidos (durará ocho meses) y primera gran polémica. Los asesores del actual presidente han decidido que Bush tiene que hacer de Bush para ganarse al electorado y el candidato republicano se ha puesto a ello: ha hecho enfadar a medio país a las primeras de cambio. Quiso el presidente sacar a relucir que su rival (el demócrata, John Kerry) no tiene la suficiente mano dura para afrontar el problema del terrorismo, que tanto trae de cabeza a los estadounidenses, y lo hizo recordando la mayor tragedia de la historia reciente norteamericana: los atentados del 11-S. Los ciudadanos de aquellos estados donde las elecciones del 2000 estuvieron más reñidas se han encontrado en sus televisores con tres anuncios protagonizados por Bush, uno de ellos con versión en español. El presidente comparte su aparición ante la cámara con escenas en las que se muestran los devastadores efectos del choque de los aviones contra las Torres Gemelas. Mientras, en la pantalla van apareciendo mensajes: «Fue una prueba de nuestro valor. Hoy, nuestro país se mueve hacia adelante. Estamos más seguros, más fuertes». Todo concluye con la inevitable moraleja: «Con el presidente Bush vamos por el buen camino». Por supuesto, la bandera de EE.UU. aparece hasta cinco veces en 30 segundos. «Votaría antes por Sadam Huseín que por Bush». Los primeros críticos en valorar la puesta en escena han sido familiares de las víctimas del 11-S, como el autor de la frase: un hombre de Misuri que perdió a su hijo en el World Trade Center. Las declaraciones de muchas asociaciones de bomberos (muchos murieron en los rescates) no son más halagüeñas. Los principales periódicos del país se han hecho eco del debate y recogen opiniones de lectores en sus webs, mientras varios editoriales critican el uso electoralista de la tragedia. El demócrata Kerry e incluso varios republicanos también han cargado contra la idea. Sin embargo, los asesores de Bush han anunciado que no retirarán la publicidad. Habían calculado el riesgo y han conseguido lo que querían: su hombre vuelve a estar en boca de todos.