Duelo por el cambio en Atenas

Mercedes Lodeiro Paz REDACCIÓN

INTERNACIONAL

Los dos principales adversarios de las legislativas griegas de hoy tienen el cambio como lema, pero sus líderes, Caramanlis y Papandreu, están presos de sus orígenes

06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

De los quince partidos políticos que hoy concurren a la elecciones legislativas en Grecia, sólo dos tienen posibilidades de formar gobierno. El Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), de Yorgos Papandreu, actualmente en el poder, y Nueva Democracia, de Costas Caramanlis. Ambos han tenido como lema de su campaña el cambio, pero los matices son distintos. Papandreu promete rectificar errores, después de que su partido lleve décadas en el poder, y dar un aire nuevo y de preocupación por las cuestiones sociales y de los jóvenes. Caramanlis, por su parte, se compromete a aportar cambios radicales al país. Pero ambos tienen muchas en común. Ninguno es nuevo en estas lindes. Ambos llevan la política en las venas y sus dinastías, ora una ora otra, han gobernado la República griega en los últimos 70 años. El conservador Caramanlis, educado en Estados Unidos y considerado un candidato joven (47 años) teniendo en cuenta que los demás rondan los 60, es sobrino del fundador del partido Nueva Democracia, con el que fue primer ministro en 1975 y una figura clave en la transición de la Junta Militar griega a la democracia. En las elecciones del 2000 perdió por un uno por ciento de los votos y hoy reclama la unión de los descontentos para luchar contra la corrupción y el estancamiento. Según las últimas encuestas, obtendrá una ligera ventaja de tres puntos. Yorgos Papandreu, de 51 años, tiene ante sí el reto de mantener en el poder al partido que fundó su padre, el ex primer ministro, ya fallecido, Andreas, y de seguir el camino de su abuelo , Yorgos, que fue dos veces jefe de Gobierno en los años 60 y presente en la política desde los años 30. Sin embargo, este europeísta convencido, que fue ministro de Exteriores con el mandatario saliente, Costas Simitis, tiene pocas posibilidades de que la balanza se incline a su favor. El parentesco tiene su continuidad en el Parlamento, cuyos escaños están repletos de hijos o nietos de dirigentes que han dominado la política en el último medio siglo. Otro punto de coincidencia entre los dos partidos mayoritarios es que ambos no han explicado sus programas económicos. Sólo Nueva Democracia adelantó que unos 10.000 empleados públicos afiliados al Pasok serán despedidos al día siguiente de la victoria conservadora. Y también en ambas campañas han brillado por su ausencia los asuntos de política exterior, pese a que los comicios se adelantaron con la justificación de que había que solucionar el conflicto de Chipre antes de que la isla entrara el 1 de mayo en la UE. Atenas también tiene que definir su contribucción a la fuerzas multinacionales en Irak bajo mando de la OTAN y preparar los Juegos Olímpicos de agosto.