Dos atentados contra las fuerzas de seguridad iraquíes causan 40 muertos

La Voz AGENCIAS | BAGDAD

INTERNACIONAL

En el primero de ellos, un suicida con las manos atadas al volante se lanzó contra una cola de reclutamiento Annan descarta el regreso de la ONU a Irak por la situación de inseguridad.

17 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Bagdad vivió ayer una nueva jornada sangrienta con más de 40 muertos en dos atentados dirigidos contra las nuevas fuerzas iraquíes de seguridad. Durante la mañana, un coche bomba conducido por un suicida estalló junto a un centro de reclutamiento del Ejército iraquí en el sureste de Bagdad y causó 35 víctimas. Por la tarde, un nuevo atentado en el norte de la ciudad mató a seis miembros de las fuerzas de autodefensa iraquíes. Ante esta situación de violencia, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, descartó ayer un regreso de la organización a Irak y se declaró «extremadamente preocupado» por la situación que atraviesa el país. «Según nuestro último balance, 35 personas murieron y otras 141 resultaron heridas», declaró el doctor Jamal al Ani, un responsable del Ministerio de Sanidad. Cuatro horas más tarde, en el norte de Bagdad, seis miembros del Cuerpo de Defensa Civil (ICDC, auxiliar del Ejército) murieron y cuatro resultaron heridos en un atentado con coche bomba, según el Ejército norteamericano. De acuerdo con un oficial del Ejército iraquí, el atentado de Bagdad fue perpetrado por un kamikaze que tenía las manos atadas al volante de su vehículo cargado de granadas de artillería, que estallaron frente al centro de reclutamiento del Ejército en el barrio Allawi, en el sureste de Bagdad. Un ex sargento del Ejército que se había dirigido al lugar para reincorporarse, Jassam Jassem, de 32 años, relató que «éramos unas cien personas en la puerta del centro del reclutamiento. El oficial leía la lista de personas aptas para la visita médica que debía tener lugar el 26 de junio cuando se produjo la explosión». Segundo atentado Este mismo centro de reclutamiento había sido objeto el pasado 11 de febrero de un atentado aún más sangriento que costó la vida a 47 iraquíes. Según varios heridos, las personas que esperaban frente a la puerta del centro cercano al aeropuerto Al Muthanna eran desempleados o ex militares que iban casi a diario desde hace tres semanas para saber si habían sido admitidos. El atentado, uno de los más sangrientos en la capital, se produce después de varios ataques contra infraestructuras petroleras que provocaron el cese de las exportaciones de crudo, así como de atentados contra responsables y civiles extranjeros que trabajan en Irak, a tan sólo dos semanas del traspaso del poder. Complot extranjero El primer ministro iraquí, Iyad Alaui, y sus ministros de Defensa e Interior denunciaron un complot extranjero, aunque no señalaron a ningún país. Un oficial superior de la coalición, que pidió permanecer en el anonimato, dijo que se inclina por el jordano Abu Musab al Zarqawi, vinculado a la red terrorista Al Qaida. Al noreste de Bagdad, cinco rebeldes murieron en enfrentamientos entre la guerrilla y las fuerzas norteamericanas cerca de Baquba, indicó un portavoz de la coalición, mientras que el hospital de la ciudad informó sobre un civil iraquí muerto y seis heridos. Por otro lado, Hungría afirmó haber perdido su primer soldado en Irak, en una explosión ocurrida en As Suwayrah (sureste de Bagdad. Hungría tiene un contingente de 300 hombres en Irak. Mientras, el Reino Unido anunció ayer su intención de mandar 270 soldados más a Irak, por lo que su contingente asciende ya a 9.400.