Alawi amenaza a los países vecinos con pedir a EE.UU. que los bombardee si no frenan la entrada de radicales El Ejecutivo pospone el anuncio de una amnistía para los insurgentes Primera liberación de Abu Gharib desde el traspaso
05 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El clérigo radical Moqtada al Sadr, que lideró una cruenta insurrección el pasado abril, retomó su discurso amenazante e instó a sus seguidores a «resistir hasta la última gota de sangre» y a no reconocer un Gobierno interino que considera «ilegítimo». Hace pocos días, el propio Al Sadr había asegurado que estaba dispuesto a colaborar con el nuevo Gobierno y a transformar su milicia armada, el Ejército de Al Mahdi, en un partido político. Sin embargo, el joven clérigo chií contradijo una vez más sus propias palabras y en un comunicado distribuido la noche del domingo en Nayaf manifestó que no habrá «tregua alguna con el ocupante y aquellos que cooperen con él». «Prometemos al pueblo iraquí y al mundo entero que continuaremos resistiendo a la opresión y a la ocupación hasta la última gota de nuestra sangre», proclama Al Sadr. «Anunciamos que el actual Gobierno es ilegítimo e ilegal. Está siguiendo las órdenes de la ocupación», añade. Aplazamiento El Gabinete del primer ministro, el también chií Iyad Alawi, canceló ayer la comparecencia en la que iba presentar la nueva Ley de Seguridad Nacional, que prevé una amnistía para los rebeldes que no hubiesen cometido delitos de sangre. Un portavoz dijo que aún no se ha decidido cuando tendrá lugar el anuncio oficial, y se marchó sin dar más explicaciones. Desde que el Gobierno tomó oficialmente las riendas del país hace una semana, varios de sus miembros han asegurado que impondrían una serie de medidas drásticas, encaminadas a poner fin a la violencia. Entre esas normas se citan la reinstauración de la pena de muerte, abolida por el administrador Paul Bremer, y la imposición del estado de excepción en aquellas partes del país que las condiciones de seguridad así lo requirieran. Amenazas El Ejecutivo denuncia que gran parte de los problemas de seguridad del país proviene de la permeabilidad de las fronteras con algunos países vecinos, a los que acusa de permitir la entrada libre de radicales islámicos. Alawi advirtió ayer a los países fronterizos con pedir a las fuerzas estadounidenses que los bombardee si no frenan la infiltración de islamistas. En unas declaraciones al canal árabe Al Hurra, creado y financiado por EE.UU., el primer ministro acusó a algunos de los estados vecinos -sin citarlos- de apoyar la inestabilidad en este país. El domingo, el ministro de Exteriores, Hoshyar Zibari, culpó directamente Siria e Irán, horas antes de que la policía iraquí detuviera a dos iraníes que al parecer preparaban un atentado. Se trata de los primeros extranjeros detenidos por actividades ilegales en Irak.