ACNUR suspende sus proyectos en el oeste de Afganistán

La Voz AGENCIAS | KABUL

INTERNACIONAL

La retirada se produce debido a los violentos incidentes en Herat Veintidós presuntos talibanes mueren en combates contra las tropas de la coalición

13 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) suspendió sus operaciones en el oeste de Afganistán por segunda vez en menos de un mes a causa de la violencia registrada durante el fin de semana en la provincia de Herat. Por el momento, ACNUR reubicará a sus empleados fuera de la ciudad y suspenderá temporalmente todas sus actividades, incluyendo la repatriación de afganos refugiados en Irán, mil de los cuales tuvieron que albergarse en campamentos de emergencia en la frontera entre ambos países por haber sido detenida indefinidamente la caravana en la que regresaban a su país. El representante de ACNUR, Ruud Lubbers, expresó su preocupación al considerar que esta suspensión de tareas «llega en el peor momento posible para Afganistán, cuando un número creciente de refugiados está volviendo y a sólo pocas semanas de la celebración de las elecciones que delinearán el futuro del país». «Es crucial que se permita al personal de la ONU realizar su labor en un entorno de seguridad», agregó Lubbers. El domingo, cientos de manifestantes atacaron las instalaciones de ACNUR en Herat, obligando a los trabajadores que se encontraban allí a refugiarse en un búnker subterráneo, donde permanecieron varias horas hasta que las fuerzas de seguridad pudieron rescatarlos. Combates Veintidós presuntos talibanes y militantes de Al Qaida, entre ellos tres árabes, murieron en combates contra las fuerzas de la coalición dirigida por Estados Unidos en el sureste de Afganistán, según anunció ayer en Kabul el comandante Scott Nelson, portavoz del ejército estadounidense. El oficial agregó que otros tres combatientes, entre ellos un árabe cuya nacionalidad no fue precisada, fueron capturados. Los combates se desarrollaron cerca de Shinkay, a unos 400 km al sureste de Kabul y a unos 50 km de la frontera paquistaní. Un grupo de unos cuarenta combatientes, armados con fusiles de asalto y con lanzagranadas, atacaron a una patrulla estadounidense que efectuaba operaciones de búsqueda. Durante los enfrentamientos, en los que se utilizaron helicópteros, no resultó herido ningún soldado de la coalición.