La UE retira de la mesa los asuntos más espinosos para recibir a Bush

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro CORRESPONSAL | BRUSELAS

INTERNACIONAL

STEPHANIE PILICK

Los líderes europeos evitarán hablar sobre Kioto, Cuba y los presos de Guantánamo La cumbre entre ambos lados del Atlántico pretende sellar la reconciliación tras la crisis de Irak

18 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Es un viaje «para dar una imagen de más unidad y de menos discrepancia» entre ambos lados del Atlántico. Así definía ayer una fuente diplomática el objetivo que tiene la visita a Europa del presidente norteamericano, George W. Bush, que se iniciará mañana y culminará el próximo martes con una doble cumbre con los jefes de Gobierno de la OTAN, primero, y con los de la Unión Europea, después. Para no empañar el buen clima, los líderes comunitarios despojaron su agenda de los asuntos que pueden molestar a Washington. La cumbre bilateral Estados Unidos-Unión Europea se articulará en torno a once asuntos, entre los que figuran Irak, Irán, Ucrania y los Balcanes, que en estos momentos son los que pueden permitir a ambos bloques buscar un denominador común y transmitir una imagen de unidad. También se hablará de construcción europea, Oriente Medio, cooperación mediterránea, Rusia, terrorismo y de la competitividad de las empresas, pero no así del protocolo de Kioto para luchar contra el cambio climático, acuerdo que Estados Unidos -el principal emisor de gases contaminantes- se niega a ratificar. Aunque este punto aparecía inicialmente en el orden del día, acabó siendo sustituido por otro más genérico, llamado «objetivos del milenio», en el que se abordarán los retos comunes de ambos bloques. También se quedarán en el tintero otras cuestiones espinosas, como la situación de los presos en Guantánamo, la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional (TPI) que Washington rechaza o decisiones comunitarias que suscitan recelos en la Administración Bush, como la suspensión de las sanciones diplomáticas contra Cuba o el levantamiento del embargo de armas a China. «La visita es el mensaje», señaló ayer el embajador norteamericano en Bruselas, Tom Korlogos, para poner de relieve el mero hecho de que se celebre una cumbre bilateral al más alto nivel tras la guerra de Irak es, de por sí, novedoso. El gesto de Bush será recompensado con el acuerdo de los líderes europeos para apoyar la reconstrucción de Irak con una misión conjunta para formar, en suelo europeo, a unos 800 altos funcionarios iraquíes en el aparato judicial, policial y de administración penitenciaria. Unos 50 llegarían a España, país que con una aportación de 400.000 euros cubrirá el 11% del fondo fiduciario de la OTAN previsto este año para financiar los cursos a oficiales de la fuerzas armadas iraquíes en el exterior, según fuentes diplomáticas.