Mo Mowlam, la ex ministra del Gobierno de Tony Blair que impulsó el Acuerdo de Paz de Viernes Santo en Irlanda del Norte (1998), falleció ayer a los 55 años, tras padecer varios años de lucha contra el cáncer. Mowlam será recordada como la ministra que, con su carisma y franqueza, abrió la puerta a la paz en Irlanda del Norte después de treinta años de violencia. La salud de la ex ministra, nacida en Watford (sureste de Inglaterra) en 1950, había empeorado en los últimos meses, después de que en 1997 se le diagnosticara un tumor cerebral que no le impidió ejercer su cargo de titular para Irlanda del Norte en el primer mandato de Blair. Mowlam fue una de las figuras más populares del Nuevo Laborismo de Blair, con quien tuvo varios encontronazos y al que criticó su política «presidencialista». La victoria del Partido Laborista en las elecciones de 1997 catapultaron su carrera al convertirla en ministra. Desde su cargo encabezó las negociaciones del Gobierno británico con el Sinn Fein, brazo político del Ejército Republicano Irlandés (IRA), así como con el resto de los partidos norirlandeses. Hay muchas anécdotas sobre esas primeras reuniones: una vez, para aliviar la tensión, Mowlam se quitó la peluca y, en otra ocasión, llamó «baby» al número dos del Sinn Fein, Martin McGuinness. Casi siempre se descalzaba durante las negociaciones. Ese diálogo, destinado a acabar con la violencia en el Ulster, propició un alto el fuego del IRA y un histórico pacto suscrito por la mayoría de formaciones políticas el 10 de abril de 1998, conocido como «Acuerdo de Paz de Viernes Santo». Antes de morir pudo ver culminados sus esfuerzos por la paz en Irlanda del Norte cuando, el 28 de julio, el IRA anunció que dejaba las armas y se acogía a la vía política.