Argentina celebra el domingo elecciones legislativas salpicadas por las denuncias de entrega de regalos para comprar votos
19 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El próximo domingo, los argentinos acuden a sus primeras elecciones legislativas desde la llegada de Néstor Kirchner al poder. El presidente, que llegó al Gobierno con un 12% de los votos y el apoyo del ex mandatario Eduardo Duhalde, ha planteado este acto electoral como un plebiscito para saber si ya tiene o no la gobernabilidad que necesita. Tal vez por esto, la campaña política ha cobrado una especial violencia en los discursos y en las peleas de los grupos políticos, que buscan llegar primero a las vallas mejor situadas para pegar sus carteles de propaganda electoral. Estas batallas callejeras han provocado ya decenas de heridos en todo el país. Las acusaciones de los dos bandos peronistas, kirchneristas y duhaldistas, enfrentados en sus dos representantes al Senado por la provincia de Buenos Aires: Cristina Fernández, la mujer de Kirchner, e Hilda Chiche Duhalde, esposa de Eduardo, han llegado al insulto personal. Pero la principal polémica se centró estos días en la acusación de compra de votos por ambos bandos. El llamado clientelismo político ha sido una práctica constante del peronismo desde sus comienzos. Ya en la época de Juan Domingo Perón se enviaban trenes con neveras hasta zonas del interior de país que carecían de luz eléctrica. Y estos días la historia se ha vuelto a repetir. Las fotos obtenidas cuando partidarios de Kirchner entregaban electrodomésticos en una zona de chabolas en el cinturón industrial de la provincia de Buenos Aires han desataron duras acusaciones, incrementadas por una información publicada por el matutino La Nación en la que se destapa la entrega en poblaciones deprimidas de cheques del Senado bonaerense (en manos del duhaldismo) y de electrodomésticos en nombre del Gobierno nacional. Con cierta indignación, el presidente Kirchner, la mayoría de sus ministros y la plana mayor del duhaldismo bonaerense intentaron negar las acusaciones, pero las evidencias eran contundentes. Fotos de los electrodomésticos, por un lado, y testigos que mostraron sus cheques de 250 y 350 pesos (72 y 100 euros), por el otro, han reabierto los fantasmas del pasado de prácticas antidemocráticas. A sólo tres días de las elecciones, los argentinos saben que el próximo domingo elegirán algo más que la mitad de sus senadores y diputados. Decidirán también si le dan un voto de confianza a su presidente.