Crónica | Una sobrina del líder terrorista entre la «beautiful people» neoyorquina Tras el 11-S cambió su apellido por el de Dufour, porque el verdadero era un lastre para triunfar en su carrera de modelo
23 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Tiene 26 años, unos ojos de película y un cuerpo de top model. Sólo se pone velo si el fotógrafo se lo pide. Si no, ella prefiere la cara (y el ombligo) al descubierto; tanto en las sesiones de fotos como para acudir a los numerosos actos sociales en los que se mezcla con la beautiful people neoyorquina. Se llama Wafah Dufour, pero sólo desde los atentados del 11-S. Antes de aquello, su apellido era Bin Laden, como el de su tío. El líder talibán que instigó el ataque contra las Torres Gemelas es hermanastro del padre de la joven que pasea sobre las pasarelas de la Gran Manzana. La chica nació en Nueva York, pero se marchó a vivir a Arabia Saudí junto al resto de su clan. Allí permaneció hasta que cumplió diez años, cuando se mudó a Ginebra, para, tiempo después, emprender el viaje de vuelta a Estados Unidos. El 11 de septiembre del 2001 estaba en la capital suiza y vio por la televisión cómo los dos aviones se estrellaban contra los rascacielos. «Lloré como una histérica viendo todo ese horror. Pensé: 'alguien está atacando mi ciudad y quiero volver a casa'», explica Wafah en un reportaje de la revista American GQ . Sus declaraciones acompañan a una serie fotográfica en la que la joven aparece en provocativas poses. La BBC destacaba especialmente en su artículo de ayer una en la que está disfrutando de un baño de burbujas. Difícil imaginar a alguien vinculado a Osama en semejante situación. Sin embargo, el padre de la protagonista de la serie se llama Yeslam y es uno de los 54 hijos que tuvo Mohamed Bin Laden. Otro de sus vástagos, aunque de distinta madre, es el enemigo público número uno de Estados Unidos. «Hay más de 400 personas relacionadas con él -explica Wafah-, pero yo soy la única que está en Nueva York». Asegura que nunca ha conocido a su belicoso tío, pero el llevar el mismo apellido era un lastre excesivo para triunfar en su carrera de modelo y cantante aficionada, así que decidió adoptar el de la línea materna. Pese al cambio, no ha conseguido «escapar completamente» del estigma que para muchos supone ser una Bin Laden, según confesaba hace un año en un programa de televisión. La guapa muchacha trataba de defenderse de las miradas suspicaces de los gurús del famoseo neoyorquino: «He nacido en Estados Unidos y quiero que la gente sepa que soy americana. Quiero que entiendan que soy como cualquier otra persona de Nueva York. Ésta es mi casa».