El Consejo de Seguridad de la ONU juzgará el programa nuclear iraní

Jordi Kuhs VIENA

INTERNACIONAL

La junta de gobernadores de la OIEA fija como objetivo un Oriente Medio «libre de armas de destrucción masiva» Teherán responde vetando el acceso de inspectores a sus instalaciones

04 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Después de más de tres años de intensas inspecciones internacionales el controvertido programa nuclear de Irán ha sido finalmente remitido al Consejo de Seguridad, tal y como lo exigían desde hace meses Estados Unidos y la Unión Europea. La junta de gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) decidió ayer en Viena informar al órgano máximo de la ONU sobre los incumplimientos nucleares de Irán y sobre las acciones que Teherán debe tomar para restablecer la confianza internacional. La resolución, aprobada por 27 de los 35 países miembros de la junta, no prevé ningún tipo de sanciones contra Irán y emplaza al director general del OIEA, Mohamed el Baradei, elaborar hasta la próxima reunión de la junta -el 6 de marzo- un informe sobre el cumplimiento iraní de la resolución. La ejecutiva del organismo exige a Teherán suspender todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio, al tiempo que lo insta a ofrecer la transparencia necesaria para esclarecer los asuntos pendientes en la investigación. Londres y Washington destacaron que el Consejo no entrará en acción hasta después de la próxima reunión de la junta, lo que constituye una «ventana de oportunidad» para Irán, tal y como lo definió esta semana el propio El Baradei. «Después de la próxima reunión de la Junta, el Consejo de Seguridad de la ONU puede aplicar presión adicional sobre Irán», señaló el embajador británico, Peter Jenkins. «Tenemos ahora un mes hasta la próxima reunión, esperamos que Irán tome esta oportunidad para reconstruir la confianza internacional», añadió. El representante estadounidense, Gregory Shulte, señaló que la Junta espera que los líderes de Irán «oigan el mensaje que se ha lanzado hoy, un mensaje de preocupación que les pide que elijan un camino de cooperación y colaboración, y no uno de confrontación». Respuesta desafiante La respuesta iraní fue desafiante al anunciar que limitará las inspecciones internacionales de su programa nuclear y que reiniciará su programa de enriquecimiento de uranio «a pleno rendimiento». El subdirector del Consejo de Seguridad iraní, Javad Vaeidi, explicó que una ley adoptada por el Parlamento de su país obliga a Teherán a suspender su colaboración voluntaria con el OIEA. Esa cooperación se realiza en el marco del Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares y permite al organismo visitar casi sin aviso previo cualquier instalación nuclear del país. «Esta resolución está motivada por la política, ya que no tiene ninguna base legal o técnica», señaló Vaeidi. «El rumbo de la diplomacia fue interrumpido por ciertos países y no está claro cómo y cuándo podría ser reanudado después de esta decisión», advirtió el dirigente iraní. La adopción de la resolución se complicó a última hora después de la solicitud presentada por Egipto de incluir en el texto un llamamiento a la creación de una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio, considerado como una referencia indirecta a Israel. La versión final menciona como objetivo un Oriente Medio «libre de armas de destrucción masiva». Así se evitó destacar a Israel, ya que se sospecha que otros países de la región, como Siria, disponen de arsenales de armas biológicas y/o químicas.