Blair se defiende del escándalo de las finanzas laboristas y descarta dimitir

Imanol Allende CORRESPONSAL | LONDRES

INTERNACIONAL

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Cuatro de los donantes millonarios reclaman al partido la devolución del dinero prestado El caso puede hundir a la formación política británica en una crisis financiera

22 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Tony Blair tiene previsto volver a salvarse de un nuevo escándalo, y ayer rechazó públicamente su dimisión. El primer ministro británico sacó balones fuera al defender la manera en la que se financia el Partido Laborista, y dijo que ese es un problema de todas las fuerzas políticas. Su partido está acusado de recibir unos 20 millones de euros en préstamos secretos a cambio de prometer asientos en la Cámara de los Lores, durante la campaña electoral del 2005. Ahora, cuando el escándalo ha quedado al descubierto, al menos cuatro de los doce prestamistas millonarios que no han logrado sus propósitos de sentarse en los Lores, exigen al partido que les devuelva el dinero, lo que puede conducir al Partido Laborista a una aguda crisis financiera, que ayer se traducía en los rumores sobre la posible venta del edificio de Londres donde tiene su base. Uno de los magnates, Christopher Evans, ya ha anunciado que quiere su dinero, con los intereses devengados, mientras que otro, Chai Patel, señaló que espera que este verano estén en su cuenta los dos millones de euros que prestó a cambio de un asiento, que nunca llegó a ocupar, entre los lores. A esto se unía la decisión de Scotland Yard de iniciar una investigación ante los indicios de abuso de poder, según la Ley de Prevención de Abusos de 1925. La policía metropolitana informó ayer de que al menos habían recibido tres denuncias. El clima de escándalos constante que afronta el primer ministro desde hace ya varios años ha llevado a que incluso los medios de comunicación próximos al laborismo pidan públicamente que abandone el número 10 de Downing Street. Pero Blair no tiene intención de abandonar su cargo. Y como la mejor defensa es un buen ataque, ayer señaló en los Comunes que su partido ha sido más abierto y transparente en el tema de los préstamos que el Partido Conservador, por lo que la parlamentaria tory Anne McIntosh indicó, entre las risas de la Cámara, que Tony Blair se había alejado algo de su filosofía de ser «más puro que la pureza». Ante la pregunta de David Cameron, líder conservador, sobre cuándo le cederá el cargo a su ministro de Finanzas, Gordon Brown, Blair respondió enérgico: «Continuaré [como primer ministro] el tiempo que haga falta para poder impulsar el programa para el que fuimos elegidos». Y agregó, mirando a Cameron: «Lo que le aseguro es que usted seguirá sentado en ese lado de la Cámara durante un largo tiempo».