El Gobierno intenta frenar las filtraciones del sumario El ministro de Justicia también investiga al juez que recibió la lista falsa de corruptos
11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Gobierno francés pidió ayer la intervención del fiscal para intentar frenar las filtraciones del sumario que echan cada día más leña al fuego del escándalo político Clearstream. Las últimas revelaciones, publicadas por Le Monde , implican directamnete a Jacques Chirac y Dominique de Villepin en el espionaje al ministro del Interior, Nicolas Sarkozy. Se trata de las notas manuscritas del general Philippe Rondot, el espía que recibió presuntamente la orden de investigar las finanzas de Sarkozy para aclarar si tenía o no una cuenta secreta en la sociedad luxemburguesa Clearstream. En ellas, Rondot da cuenta de sus reuniones con Villepin y la ministra de Defensa, Michelle Alliot-Marie, y se refiere a Chirac como PR (presidente de la República). En las notas fechadas el 19 de julio del 2004, Rondot duda de los listados de cuentas de Clearstream, que luego se revelarían falsos, y anota esta frase del primer ministro: «Si aparecemos, el PR y yo caemos». En diversas anotaciones se da a entender que Chirac ha dado instrucciones personales sobre la investigación: «PR quiere que trate directamente con DV (Dominique de Villepin)». Además se añade: Alliot-Marie «se ha tomado muy mal la decisión del presidente de que trate en directo esta operación sin rendirle cuentas». Y en varias páginas se repiten estas dos frases de forma insistente: «proteger al presidente» y «riesgo: que el presidente sea alcanzado». El abogado del general Rondot ha confirmado la autenticidad de las anotaciones, que le fueron intervenidas durante el registro efectuado en su domicilio. El entorno del palacio del Elíseo desmintió ayer «categóricamente» que Chirac estuviera en el origen de la orden de espionaje a Sarkozy. El ministro de Justicia, Pascal Clément, ordenó ayer al fiscal de París la apertura de una investigación judicial por violación del secreto de sumario que pretende aclarar de dónde salieron las falsas denuncias difamatorias. Además encargó a la inspección de los servicios judiciales incoar un expediente al juez Renaud van Ruymbeke, el juez que recibió las listas falsas de Jean Louis Gergorin, vicepresidente dimisionario del consorcio aeronáutico EADS. Van Ruymbeke será el primer chivo expiatorio del escándalo. Además, el Consejo Superior de la Magistratura decidió ayer suspender su previsto nombramiento como presidente de una sala en el Tribunal de Apelación de París. Van Ruymberke instruía un caso de presuntos sobornos por la venta de unas fragatas a Taiwán cuando se reunió con Gergorin, fuera de todo procedimiento habitual. Mientras, el periodista Sthéphane Denis insiste en que transmitió a Sarkozy dos mensajes en los que Rondot le advertía de la investigación.