España presenta su candidatura para ser miembro en el 2008 El embajador mexicano Luis Alfonso de Alba dirigirá el nuevo foro el primer año
19 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Consejo de Derechos Humanos (CDH), del que forman parte 47 países, fue inaugurado ayer con la esperanza de que su actuación permita a la ONU reforzar el multilateralismo y legitimar su defensa de los derechos y libertades fundamentales en el mundo, dañados por la politización que se apoderó de su órgano predecesor. «Inspirémonos en el hecho de que la creación del nuevo Consejo se ha logrado en una época de división de pueblos, culturas y religiones», dijo en la apertura el presidente de la Asamblea General de la ONU, el embajador sueco Jan Eliasson. El diplomático, quien dirigió las negociaciones que hicieron posible el foro, consideró que el CDH representa «una victoria del multilateralismo» y pidió «precaución para evitar las dinámicas negativas del pasado». Sin embargo, el CDH nace sin el apoyo de Estados Unidos, que votó en contra de su creación. Eliasson indicó que, a pesar de su oposición inicial, Washington ha asegurado que presentará en el 2008 su candidatura. «Necesitamos a EE.UU. en el trabajo de derechos humanos y en la ONU en general, pero Estados Unidos también necesita a las Naciones Unidas», recalcó. La alta comisionada para los Derechos Humanos, Louise Arbour, dijo que la nueva instancia «cuenta con medios que le permitirán prevenir abusos, proteger a los más vulnerables y castigar a los responsables». Prevención y sanción El secretario general de la ONU, Kofi Annan, consideró que una de las mejores maneras que tiene este foro para «romper con el pasado» es hacer un buen uso de la evaluación universal sobre la situación de los derechos humanos en todos los Estados miembros de la ONU. En su primer año, el CDH estará presidido por el embajador de México, Luis Alfonso de Alba, a quien la asamblea eligió por aclamación tras los discursos de apertura. El diplomático dijo que será necesario crear «mecanismos de prevención y sanción contra las violaciones de los derechos humanos». Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, anunció que España ha presentado su candidatura para ser miembro del Consejo a partir del 2008. «España tiene condiciones objetivas para ostentar ese puesto, por la posición que tenemos como país donante y promotor de los derechos humanos, y también como líderes en el proceso de reformas emprendidas por la ONU», señaló. Destacó también que España «ha quintuplicado» sus aportaciones al Alto Comisionado para los Derechos Humanos, hasta llegar a los 5,67 millones de dólares. «Hemos pasado del puesto número dieciocho en aportaciones al tercero, después de EE.UU. y Noruega. Esa es una manifestación de nuestro compromiso con los derechos humanos», agregó.