Una bomba mata a 10 personas en un centro comercial de Moscú

Rafael M. Mañueco MOSCÚ

INTERNACIONAL

La fiscalía lo considera un ajuste de cuentas, y la policía, un atentado Dos niños perecieron en el ataque, que destruyó 200 metros cuadrados del mercado

21 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La relativa tranquilidad veraniega que reinaba en Moscú se vio este lunes perturbada bruscamente por la explosión de una bomba en uno de los mercados más grandes y concurridos de la capital. La explosión, que tuvo lugar pasadas las diez y media de la mañana (dos horas menos en España), acabó con la vida de diez personas, entre ellas dos niños, y causó heridas a medio centenar, de las que treinta tuvieron que ser hospitalizadas. La Fiscalía General de Moscú atribuye la masacre a un «ajuste de cuentas» mafioso mientras que la policía no descarta que se trate de un atentado terrorista de la guerrilla separatista chechena. El artefacto era de escasa potencia, equivalente a un kilo y medio de trilita, y no había sido rellenado de metralla. Por eso, el fiscal general de Moscú, Yuri Siomin, se inclina más por pensar que el ataque es una «advertencia de grupos comerciales rivales». Según su opinión, un atentado terrorista hubiese tratado de hacer el mayor daño posible. La bomba destruyó más de 200 metros cuadrados de construcciones ligeras en Evrazia, uno los sectores en que está dividido el mercado de Cherkízov, situado en el noreste de Moscú. Como resultado de la explosión, ocho personas, entre ellas dos niños, murieron en el acto, y otras dos, ambas adultas, fallecieron en un hospital de Moscú, adonde habían sido trasladadas. En un primer momento, se creyó que la explosión se había producido de manera accidental en el interior de una cafetería. Sin embargo, poco después el vicealcalde de Moscú, Vladimir Resin, descartaba de manera categórica que un hecho fortuito hubiese sido la causa de la explosión. Sin embargo, Resin declaró que «no hay nada que permita decir que en el mercado de Izmáilovo (región donde se encuentra el centro comercial) se ha perpetrado un atentado terrorista», contradiciendo la hipótesis policial, que defiende la idea de que una guerrilla separatista se encuentra detrás del ataque. Sus sospechas no son infundadas. Tras la muerte, el mes pasado, del jefe de la guerrilla chechena, Shamil Basáyev, su sucesor, Dokú Umárov, amenazó con sembrar de bombas toda Rusia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los asesinatos por ajustes de cuentas en Rusia son mucho más frecuentes que los ataques terroristas. Cada año, en Rusia se registran alrededor de 30.000 homicidios. El atentado más cruento se produjo el 19 de marzo de 1999, cuando unos terroristas detonaron una bomba de gran potencia en un mercado de la capital de la república rusa de Osetia del Norte. En aquel suceso perdieron la vida 52 personas.