Francia va a las presidenciales con un tercio del electorado indeciso

Esperanza Suárez CORRESPONSAL | PARÍS

INTERNACIONAL

MEHDI FEDOUACH

Los sondeos pronostica un duelo Sarkozy-Royal, pero no descartan una sorpresa con Bayrou El líder conservador se relajó montando a caballo, y la socialista intentó arañar votos en un mercado

20 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Con casi un tercio del electorado indeciso, Francia afronta hoy una jornada de reflexión dominada por el caos de las encuestas. Mientras los institutos de opinión siguen pronosticando un duelo final entre el candidato conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolène Royal, nadie se atreve a descartar una sorpresa en la primera vuelta de las presidenciales de mañana. El sondeo publicado ayer por Le Parisien acorta, sin embargo, las distancias entre los candidatos de los dos partidos mayoritarios. Sarkozy sólo aventajaría en un punto a Royal (27-26 %) y el centrista François Bayrou sería tercero con un 17%, sólo un punto por encima del ultraderechista Jean-Marie Le Pen. Otras encuestas dan resultados completamente distintos, aumentando la ventaja de Sarkozy y de Bayrou. Pero la sorpresa ha llegado vía prensa regional. Aunque los datos no pueden extrapolarse al país, Royal se coloca de primera en Normandía con un 27% de intención de voto frente al 23% para Sarkozy. La ventaja aumenta hasta el 32% en Aquitania y Poitou- Charentes. En Calé, le ganaría Sarkozy por un punto. También vencería la socialista (32%) según un sondeo de un instituto tunecino. Simulacros electorales En simulacros electorales realizados en los barrios conflictivos, el voto a Royal alcanzó el 62%. En la facultad de Ciencias Políticas de París ganó por el 39,8%. Los universitarios eliminaron al conservador (18,7%) en beneficio de Bayrou (26,6). Ante esta incertidumbre, Sarkozy pasó el día de ayer relajándose en Camargue. Visitó a caballo una finca de cría de toros bravos y buscó después a los periodistas para decirles que se sentía «tranquilo y concentrado» después de una campaña «tan intensa». Aprovechó para dirigir un último mensaje a los franceses: «Pensad libremente en vuestra elección; será buena de todas formas, porque será la elección de la democracia». Ségolène Royal eligió un mercado parisino para lanzar su penúltima llamada a la «unidad de todos los electores de izquierda desde la primera vuelta». Se tomó un vino en una terraza, recibió sonriente las rosas que le regalaron y confesó su debilidad por el chocolate. Al filo de la medianoche, volvió a pedir el voto en Internet. Antes participó en una merienda en Poitiers, su feudo. Bayrou se fue a Verdun para rendir homenaje a los soldados muertos en la Primera Guerra Mundial y pidió el voto de los indecisos, convencido de ser «el único capaz de vencer a Sarkozy». El partido de éste tildó de « falta de respeto» la propuesta de mensajes SMS de las webs de los socialistas para que los militantes envíen a sus amigos: «Para ganar a la derecha es Sego», «Bayrou es la derecha» o «Cuidado, votar Sarko es genético». Pero la polémica puede llegar por el censo electoral, pues un importante número de personas, al menos 10.000 parisinos, han desaparecido de las listas por «un error del Ministerio de Exteriores», ya que se transmitió el fichero de los franceses residentes en el extranjero al de los inscritos para votar en el extranjero. Así, sólo en París unas 10.000 personas no podrán votar si no recurren ante el tribunal competente.