Dimite Bartlett, uno de los principales asesores de George Bush

Tatiana López CORRESPONSAL | WASHINGTON

INTERNACIONAL

Es la cuarta renuncia que se produce en la Casa Blanca desde noviembre El Ejecutivo vive sus peores momentos por la caída de popularidad del presidente

01 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Dan Bartlett, miembro clave del círculo del presidente George W. Bush, anunció ayer su dimisión por motivos personales en una rueda de prensa celebrada en Washington. Considerado uno de los asesores más fieles al presidente estadounidense, el actual director de Comunicaciones de la Casa Blanca aseguró ante los medios que su decisión «corresponde a una necesidad personal de pasar más tiempo con mi familia, para lo cual he decidido desviar mis funciones al sector privado». Bartlett cesará oficialmente de sus funciones el próximo 4 de julio. Padre de tres niñas, dos gemelas de tres años y un bebé de cuatro meses, Bartlett, que ayer cumplió 36 años, era hasta el momento el colaborador más antiguo del líder republicano, con quien comenzó a trabajar hace trece años. Entre los méritos que se le atribuyen al asesor están el haber convertido a Bush en gobernador de Tejas, así como ser el artífice de las dos campañas presidenciales del político tejano. «Su contribución a la política nacional es invaluable. Por mi parte, yo siempre admiraré su dedicación así como la amistad que me ha brindado estos años», aseguró el propio presidente, quien también afirmó «entender su decisión, ya que nada es más importante que ser un buen padre y un buen esposo». Errores y arrepentimientos Bartlett es el cargo más importante de la Casa Blanca que decide dejar a Bush desde la renuncia, en noviembre pasado, de Donald Rumsfeld como secretario de Defensa. Su dimisión se suma además a las de otros destacados miembros del equipo presidencial, entre ellos los números dos del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, J.?D. Crouch y Meghan O'Sullivan (experta en Irak y Afganistán). Aún así, Bartlett no quiso relacionar su renuncia con motivos políticos, sino con «el hecho de que después de 13 años al servicios de mi país se abre una nueva etapa en mi vida». Interrogado sobre si se arrepiente de alguna de las decisiones tomadas durante su mandato, en el cual se produjeron hechos tan importantes como los atentados de las Torres Gemelas o las guerras de Irak y Afganistán, Bartlett aseguró que «todos nosotros tendremos tiempo de recapitular en un futuro sobre nuestras acciones, pero no es una cosa que me apetezca hacer ahora». Tras su dimisión, el Partido Republicano afronta el reto de encontrar un sustituto en uno de los peores momentos para la Administración, con los niveles más bajos de popularidad de la era Bush (en torno al 35%), y cuando arrecian las críticas en torno a la gestión de la guerra en Irak. «Cada vez que perdemos a un gran jugador siempre sale alguien dispuesto a tomar el relevo y hacerlo igual de bien», aseguró al respecto Josh Bolte, jefe de personal de la Casa Blanca.