Los cuatro imputados planeaban volar los depósitos de queroseno
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El departamento de Justicia estadounidense informó ayer que «cuatro personas, entre ellas un ex miembro del Parlamento de Guyana y un ex empleado de abastecimiento de aviones en el aeropuerto John F. Kennedy (Nueva York), fueron inculpadas por un complot destinado atacar el aeropuerto JFK». Los sospechosos pretendían «instalar explosivos para hacer estallar los principales depósitos y tuberías de queroseno» del principal aeropuerto de la ciudad y unos de los de mayor tráfico del país. Fuerzas antiterroristas arrestaron a uno de los acusados, Russell Defreitas, antiguo empleado en la terminal aérea, mientras que el guyanés Abdul Kadir y el trinitense Kareem Ibrahim se encuentran detenidos en Trinidad y Tobago. El cuarto inculpado, el guyanés Abdel Nur, todavía no ha sido apresado, según un comunicado divulgado por la fiscala federal Roslynn Mauskopf. El canal de televisión CNN, citando una fuente oficial, informó que los cuatro sospechosos planificaban un ataque a instalaciones del aeropuerto, y el canal WNBC en Nueva York anunció que el ataque tenía como objetivo un conducto de combustible para aviones. Según los medios, las autoridades estimaron que ninguno de los ataques era inminente y que no se habían planeado ataques contra aviones. Vínculos con Al Qaida Defreitas habría contratado a un informante del FBI para que lo ayudase a hacer estallar tanques y conductos de combustible para aviones en el aeropuerto mismo, dijeron fuentes oficiales a la cadena de televisión ABC. El ex trabajador, supuestamente, se reunió con un grupo radical en Trinidad y Tobago. Según la cadena CNN, los detenidos tienen vínculos con Al Qaida. El plan terrorista debía de ponerse en práctica durante los próximos dos o tres años, aunque algunas fuentes alegan que los conspiradores ya estaban listos para ponerlo en marcha. El aeropuerto internacional John F. Kennedy es uno de los tres de pasajeros que operan en Nueva York, y el más grande de la ciudad. Durante el 2005, 350.000 aviones despegaron y aterrizaron en este aeropuerto, transportando a 40,8 millones de pasajeros y 1,7 millones de toneladas de carga. Esta es la segunda ocasión en tres semanas que se advierte sobre la posibilidad de un atentado. El pasado 11 de mayo, funcionarios estadounidenses y alemanes advirtieron sobre la posibilidad de otro atentado, en ese caso contra militares o turistas de Estados Unidos en Alemania. Según aseguraron entonces funcionarios de seguridad, la información detrás de la amenaza era «muy real», por lo que se destinaron agentes de seguridad de vuelo de refuerzo a los aviones que cubren las rutas entre Alemania y EE.?UU.