Las deficiencias en el drenaje de la terminal de Congonhas permitían prever que habría un accidente
19 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.«El aeropuerto es un desastre. Si no pasaba hoy iba a pasar mañana». Una fuente del consulado español en São Paulo aseguró que la tragedia no ha cogido a nadie de imprevisto, porque «hace un mes, un avión de la compañía BRA resbaló en la misma pista» . De acuerdo con el diario Folha de São Paulo , la seguridad del aeropuerto de Congonhas era cuestionada desde el 2006, cuando la Agencia Nacional de Aviación Civil determinó la suspensión de operaciones cuando se presentase una acumulación de tres milímetros de agua en las pistas. Por ese motivo fue sometida a una intensa reforma hasta hace dos semanas, cuando se reabrió y se reinició su funcionamiento. Sin embargo, la Folha indicó ayer en sus páginas que el vídeo de vigilancia del aeropuerto de São Paulo muestra cómo el Airbus A320 patinó en el momento del aterrizaje, El diario del mismo país O Globo explicó que se veía «mucha espuma en el neumático del aeroplano». Todo ello apunta a que, al igual que aclaró hace dos semanas la propia Infraero (la empresa estatal que administra los aeropuertos brasileños), aún no se han hecho las ranuras que facilitan el drenaje de la lluvia y aumentan la adherencia de los neumáticos. El lunes, el primer día de lluvia después de la apertura de la pista, un avión de la compañía Pantanal acabó fuera de la pista tras deslizarse. Las infraestructuras no son el único motivo del caos aéreo en Brasil. La misma fuente del consulado español en São Paulo recalcó que «todos los controladores aéreos son militares, por lo que no están bien preparados para desempeñar esta función». Además, «hacen muchas horas de trabajo», y la mayoría de ellos no hablan inglés. Según Respicio Espirito Santo, profesor de transporte aéreo de la Universidad Federal de Río de Janeiro, la aviación brasileña «vive un problema sistémico: con fallos en la asignación y aplicación de recursos, y una falta de coordinación y de definición de funciones de los organismos responsables». Los controladores aéreos convocan continuas huelgas, en las que reivindican mejores condiciones laborales, y, sobre todo, la privatización de su profesión, con lo que conseguirían mejores sueldos. Francisco Jurado, trabajador en este sector en España, destacó que sus homólogos brasileños tienen «condiciones laborales muy diferentes a España y al resto de Europa». Ellos muestran sus quejas por «la carencia de medios que sufren, no por motivos económicos».