El funeral de Bhutto se convirtió en una muestra de la ira de los simpatizantes del PPP, que llevan dos días en las calles protestando por el asesinato de su líder
29 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Cientos de miles de personas participaron ayer en los funerales de Benazir Bhutto. El cuerpo de la ex primera ministra paquistaní recibió sepultura en el mausoleo que la familia tiene en Ghari Khuda Baksh. La dirigente de la oposición y adversaria del presidente Pervez Musharraf descansa junto a su padre, Zulficar Ali Bhutto, primer ministro electo del país y que murió en la horca en 1979.
El cuerpo de Bhutto, la primera mujer que accedió a la jefatura de un país musulmán, iba en un sencillo féretro que estaba envuelto por la bandera negra, verde y roja del Partido del Pueblo de Pakistán (PPP), la fuerza mejor organizada del país. El vehículo que lo transportaba, de color blanco, tardó dos horas en recorrer el trayecto que separa la casa familiar de Naudero del antiguo cementerio.
El féretro avanzó lentamente entre la multitud que se agolpaba en las calles, mientras sus seguidores lloraban y se golpeaban el pecho, rotos por el dolor de esta pérdida. Ya en el interior del panteón, se anunció una oración mientras la multitud coreaba «Alá uh Akbar» (Alá es el más grande). En medio de banderas del PPP que flameaban vistosas, los seguidores de Bhutto se encaramaron al tejado del panteón para observar mejor la ceremonia. El esposo de Bhutto, Asif Zardari, y los tres hijos de la pareja prorrumpieron en sollozos en el momento de la inhumación. Uno de los hijos, Bilawal, estaba totalmente conmocionado.
«Benazir era inocente»
«Somos huérfanos. Gracias a Dios, Benazir era inocente», clamaban los simpatizantes de Bhutto. Pero poco a poco, el dolor de los paquistaníes presentes cedió paso a la indignación. «Destruyan a Musharraf, porque ha matado a nuestra líder», gritaban los correligionarios de Bhutto, que culpan al mandatario de todas las desgracias ocurridas en los últimos meses.
El dirigente opositor de la Liga Musulmana-N, Nawaz Sharif, no se trasladó a Garhi Khuda Baksh, porque consideró que su seguridad no está garantizada por el Gobierno.