Un hijo de gallego, nombrado ministro del Interior de México

Efe

INTERNACIONAL

Sus cometidos son la seguridad, la protección civil, las relaciones con los estados y coordinar las reformas políticas

17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de México, Felipe Calderón, nombró ayer ministro del Interior a Juan Camilo Mouriño, hijo del gallego Carlos Mouriño, dueño del Real Club Celta de Vigo, con negocios en México desde hace más de treinta años. En un acto en la residencia presidencial, Calderón anunció el recambio en presencia del propio Mouriño, nacido en Madrid en 1971 y nacionalizado mexicano a sus 18 años, y de su antecesor en el cargo, Francisco Ramírez, quien dimitió para dedicarse «a tareas personales». Se trata de la tercera modificación que hace en su gabinete desde que llegó al poder hace un año, pero es considerada como la más importante por las amplias competencias que tiene la cartera de Gobernación. Entre los cometidos de Mouriño estará coordinar las reformas políticas en el Congreso, mantener un estrecho contacto con los 32 estados del país, gobernados en su mayoría por la oposición, y coordinar las acciones frente a posibles desastres naturales, que en los últimos años han azotado varios estados mexicanos. Al presentar al hasta ahora jefe de la Oficina de la Presidencia, Calderón le encomendó «impulsar con el Congreso las reformas que harán al aparato productivo nacional avanzar más rápidamente hacia el desarrollo» y lograr un «federalismo moderno». Cometidos Mouriño afirmó que fomentará el diálogo con los partidos para llevar adelante las reformas que requiere el país e impulsará la participación de la sociedad y los medios de comunicación. En su discurso, en el que anticipó que ampliará los medios en materia de protección civil contra los desastres naturales, eludió la seguridad, uno de los caballos de batalla del Ejecutivo mexicano, por la virulencia de las bandas del crimen organizado, pese a estar entre sus nuevas competencias. Ramírez estaba en la cuerda floja desde hace varios meses por su incapacidad para consensuar con la oposición, por su gestión sesgada de la televisión, la falta de pericia en el manejo de catástrofes y apoyar a Vicente Fox.