La policía carga contra cientos de abogados que se dirigían a la casa del recluido ex presidente del Supremo
10 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Un nuevo atentado, posiblemente suicida, con al menos 20 muertos y 24 heridos durante un mitin electoral en el noroeste de Pakistán alteró ayer la marcha del país hacia las elecciones del próximo día 18. «Aparentemente, se trata de un ataque suicida», dijo el ministro del Interior, Hamid Nawaz Khan. El jefe de policía de Charsadda, donde ocurrió el ataque, cifró los fallecidos en dieciséis, pero el ministro de Salud de la provincia de la Frontera Noroeste, Kamal Shah, lo hizo en veinte, y el balance final podría aumentar. La bomba explotó durante un mitin del Partido Nacional Awami (ANP, una formación pastún de índole laica) en la provincia de la Frontera Noroeste. «Estoy bien, pero muchas personas están heridas», declaró el presidente provincial del partido, Afrasiab Khattak, quien precisó que ningún dirigente de la formación sufrió heridas. La explosión causó el pánico entre los asistentes, que corrieron a buscar refugio, mientras los heridos eran evacuados hacia los hospitales. Un portavoz del ANP, Zahid Jan, acusó del ataque a los servicios secretos paquistaníes «que quieren provocar una guerra civil». Hace tres días, el vicepresidente del partido, Fazalur Rehman Atajel, fue asesinado en Karachi. Ningún grupo ha reclamado la responsabilidad del atentado de ayer, que ocurrió el mismo día en que el Partido Popular de Pakistán (PPP), de la líder asesinada Benazir Bhutto, retomó su campaña con una intervención de su viudo, Asif Alí Zardari, tras cuarenta días de luto. Bhutto fue asesinada tras un mitin electoral en Rawalpindi el pasado 27 de diciembre, lo que dio pie a una ola de violencia que obligó a la Comisión Electoral a retrasar las elecciones, del 8 de enero al 18 de febrero. Los terroristas eligieron ayer la Frontera Noroeste, uno de los centros de actividad de los talibanes. En diciembre del 2007, Charsadda ya sufrió un brutal atentado suicida en el que murieron 54 personas, pero que falló en su intento de asesinar al ex ministro Aftab Ahmed Khan Sherpao, quien salió ileso. El ministro en funciones, Hamid Nawaz Khan, afirmó que los integristas tienen como objetivo a todos los partidos. «Esa gente está tras todos los partidos políticos de la Frontera Noroeste e intenta marginarlos», dijo. Y anunció el aumento de la protección a los líderes. «Todo el mundo debería estar alerta, porque queda poco más de una semana para las elecciones», aseguró. Además de Sherpao, el ministro reconoció que las amenazas afectan al islamista Fazlur Rehman, de la Jamiat Ulema e Islam, que concurre a los comicios. Pero el deseo de frustrar las elecciones no se reduce a los integristas tribales: ayer explotó una bomba en la suroccidental Noshki, que causó heridas a seis vigilantes de seguridad. Por otra parte, la policía cargó contra cientos de abogados que intentaban llegar a la casa donde está recluido el ex jefe del Tribunal Supremo, Iftikhar Chaudhry, quien lideró en el último año la oposición al presidente Musharraf. Cuando fue destituido por este, iba a pronunciarse sobre la invalidez de su reelección.