El arrepentimiento por insultar a un hombre que no quiso darle la mano fue añadido por los servicios de la Presidencia en una versión corregida de una entrevista
27 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.«No le tenía que haber contestado». Lo reconoce Nicolas Sarkozy en una entrevista publicada ayer por Le Parisien tras el revuelo provocado por su insulto al ciudadano que se negó a estrecharle la mano. Pero solo en la versión corregida por el palacio del Elíseo.
El redactor jefe del periódico Dominique de Montvalon ha reconocido que «esa frase no fue pronunciada» por el presidente francés durante la entrevista que concedió el lunes por la mañana a ocho lectores y tres periodistas del diario. Entonces «no expresó el menor arrepentimiento». Todo lo contrario, manifestó que «había sido víctima de una auténtica provocación» y que «quien lo busca, lo encuentra».
El «quítate de en medio, pobre gilipollas», con el que el jefe del Estado respondió al hombre que no quiso que le diera la mano el sábado en el Salón de la Agricultura de París, fue uno de los primeros temas abordados en el encuentro, pactado hace más de tres meses.
«Es difícil incluso cuando uno es presidente no responder a un insulto, yo tengo sin duda mis defectos y mis cualidades. No porque uno sea presidente se convierte en un felpudo para limpiarse los pies». Es justo a continuación cuando el Elíseo decidió añadir: «No obstante, no tenía que haber contestado», en la versión revisada de la entrevista que enviaron en la noche del lunes a Le Parisien .
Los ocho protagonistas de la entrevista tuvieron el raro privilegio de saludar brevemente a la primera dama, Carla Bruni, y se dejaron encantar por un Sarkozy «accesible y sincero» que dijo reaccionar «con lucidez y calma» ante su descenso en las encuestas.
Decepción
Los franceses se muestran decepcionados por la actuación de quien hace solo nueve meses consiguió ganar en las urnas para convertirse en el presidente del poder de compra. Desde noviembre pasado, los precios de buena parte de los productos básicos de alimentación han aumentado hasta rozar el disparate.
El Gobierno que preside François Fillon, que le saca al presidente del país 20 puntos de ventaja en popularidad según las encuestas, ha iniciado una investigación, habida cuenta de que las subidas más fuertes corresponden a las líneas blancas, las baratas que se producen para los supermercados.
Ayer, Nicolas Sarkozy prometió actuar contra la subida de la cesta de la compra, pero se fue a visitar una fábrica Louis Vuitton, donde le regalaron uno de sus lujosísimos bolsos.
Y mientras sigue abierto el debate sobre si su actuación en el Salón de la Agricultura hace honor a su dignidad presidencial, el otro protagonista del incidente se mantiene oculto, no vaya a ser que le ocurra como a las tres personas que han cumplido penas de hasta cuatro meses de prisión por insultar a Sarkozy cuando era ministro del Interior.
Secuencia de culto
Su «quítate de en medio, pobre gilipollas» se ha convertido en una secuencia de culto en Internet, comparable al «Por qué no te callas» del rey Juan Carlos al presidente Hugo Chávez. Proliferan las parodias, canciones y sobre todo los montajes.
Alguno recuerda el consejo que Sarkozy le dio a su rival en la elecciones presidenciales, Ségolène Royal, durante el debate donde perdió los nervios y las elecciones: «Para ser presidente de la República hay que guardar la calma y usted se enfurece con mucha facilidad».