El responsable francés de Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, no excluye la continuidad de Javier Solana al frente de la diplomacia europea en el puesto previsto por el Tratado de Lisboa, pero argumenta que la Unión Europea «debe ser encarnada por nuevas personalidades» en esa «nueva era». «Sería peligroso que en Europa subestimáramos la aspiración» de los ciudadanos a «la renovación», declaró en una entrevista publicada ayer por Le Monde.
El Tratado de Lisboa, que debe entrar en vigor el próximo enero, prevé un presidente del Consejo Europeo elegido por un período de dos años y medio renovable una vez, y pretende reforzar la diplomacia europea con un Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que será a la vez vicepresidente de la Comisión Europea y contará con un servicio de acción exterior.
Preguntado sobre si está a favor de que Solana, actual representante de la UE para la política exterior y de seguridad, ocupe el nuevo cargo, Jouyet dijo que «esto no está excluido». Pero, a renglón seguido, afirmó que sobre todos estos nombramientos «no hay que subestimar la expectativa de nuestros conciudadanos» que, con el Tratado de Lisboa, consideran que «entramos en una nueva era y que debe ser encarnada por nuevas personalidades».
Con respecto al futuro presidente del Consejo Europeo, Jouyet indicó que «la mayoría» de los socios de la UE «no desea un representante de un país que tiene más exenciones», en una clara alusión al ex primer ministro británico Tony Blair.
Blair «tiene mucho carisma, pero no me parece que surja un consenso en su favor», sentenció.
A juicio de Jouyet, se requiere para ese cargo una personalidad «consciente de las solidaridades europeas» y con «suficiente autoridad» para instruir los trabajos del Consejo, pero que sepa también retraerse cuando hace falta para que se llegue a un consenso, como «sabía» hacer Jacques Delors como presidente de la Comisión Europea.
«Hay que encontrar para diciembre (próximo) a alguien que tenga un poco ese perfil», dijo Jouyet. En varias ocasiones, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha dejado entender que está a favor de la candidatura de Blair a la futura presidencia del Consejo Europeo.